"Me llamo Salam Pax y soy adicto a los blogs. Hay gente que ve los culebrones matinales, yo sigo blogs. Sigo los hiperlinks de los blogs que leo. Viajo por la red guiado por los bloggers. Me enredo en las historias que cuentan. Le�a tantos blogs que ten�a que asignarle un d�a de la semana a cada grupo, sin contar los que le�a a diario. Es una pr�ctica un poco voyeurista, sobre todo con los blogs realmente personales: asuntos cotidianos y triviales que en realidad resultan fascinantes. Vislumbres de vidas muy distintas y montones de escritos asombrosos. Nada de pol�tica, solamente la vida de la gente. C�mo soportan el dolor o la tristeza y c�mo comparten los momentos de felicidad con cualquiera que los quiera leer. Y yo quer�a. No ten�amos acceso a la televisi�n por sat�lite y las revistas solamente pod�an entrar en el pa�s de contrabando. Gracias a los blogs yo pod�a asomarme a un mundo distinto". Salam Pax, el internauta de Bagdad (p.17).

   

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Friday, June 13, 2008
La vida no es una película

Junio antes tenía otro valor. Era el mes de las vacaciones, del calor. De salir con tus amigos y disfrutar de ellos y del buen tiempo. Ahora junio es como enero o como noviembre, sólo que no hace tanto frío. Sin embargo, este mes está siendo el del aprendizaje.
Desde que empecé a ir a la Autoescuela soy mejor peatón. Ahora valoro cosas que antes no hacía y dejo pasar a los coches, sobre todo cuando están en rampa, porque es cuando más se me cala el coche a mí.
Ya no tengo tanta ansiedad ni me molesta que me grite el profesor. Si lo hace, simplemente desconecto. Es como si le bajara el volumen. Le doy la razón como a los tontos y, simplemente, trato de no volver a meter la pata.
¿En el curro? Paula se fue y me quedé desconsolada. Es una mierda sentarse sola y no tener a tu lado a tu amiga, esa que te animaba cuando estabas mal y te mandaba un mensaje al llegar a casa para asegurarse de que estabas bien antes de irse a dormir.
Ahora me van a cambiar de sitio por cuarta vez desde que entré en la empresa. Nuevo compañero al lado y nuevo reto profesional, porque ahora en lugar de escribir sobre Tele, lo haré sobre Gente y sobre Moda y Belleza. Me resulta divertido. Tengo la presión de intentar hacerlo tan bien como lo hacía Paula, pero eso a la vez lo hace emocionante.
El miércoles pasado tuve mi cita semanal con Lina. Me dijo que en el trabajo tenía que comportarme como una reina y que sólo así me respetarían. Debo aprender a decir no y a no dejar que me coman terreno. Yo le dije que a veces me sentía como Betty la fea, tratando de sobresalir sin éxito. Sin embargo, siento que las cosas están cambiando y yo me estoy endureciendo.
En lo personal, reconozco que he dejado mi vida un poco aparcada. Lo sé, es un error, pero es que últimamente no tengo tiempo. Ayer viendo un episodio de 'Sexo en Nueva York', Samantha dejaba a su novio porque una vez le pilló engañándola. Le devolvía un anillo que él le había regalado y se marchaba después de decir algo como: "Tratarás de no hacerme daño hasta la próxima vez que lo hagas y yo no puedo pasarme la vida subiendo once pisos corriendo porque tenga miedo de encontrarte con otra". Esa frase me marcó y me hizo pensar. Llamé a Al y se lo conté.
¿Se puede recuperar la confianza una vez que la has perdido? ¿El secreto consiste sólo en dejar que pase el tiempo y "olvidar" o es que olvidar significa tratar sólo de pensar en otra cosa, aunque el miedo y la duda estén siempre ahí?
Al me preguntó si iba a dejarle y le dije que no estaba entre mis planes. Yo y mis series... "La vida no es una película", me dijo él. Y tiene razón, pero se le parece demasiado.
Anna.

Posted at 11:11 am by echalefantasia
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Tuesday, May 27, 2008
Te echaré de menos, Pau

Nunca antes había conocido a una persona que viviera la moda de esa manera. Tampoco había encontrado a nadie por mi camino que colocara la ropa cronológicamente para no repetir modelito, ni tampoco a alguien que se probara lo que se iba a poner al día siguiente la noche antes para estar simplemente perfecta. Ella incluso utiliza un programa de ordenador para elegir la ropa que se llevará a un viaje o pasa meses eligiendo los complementos que combinará con sus increíbles vestidos para una boda o un evento importante. Y no sólo los suyos, también los tuyos si le pides ayuda.
Así es Paula. Mi amiga Paula. La única amiga que tengo en el trabajo y a la que ahora debo decir adiós.
Es mi jefa y la respeto, aunque nunca la he visto como tal. Se preocupó por mí desde el primer momento. De hecho, fue una de las cuatro personas que me entrevistaron cuando puse un pie en la empresa.
Odio mi trabajo. Ella es el único motivo por el que iba un poco más contenta porque siempre había algo que tenía que contarme o que yo tenía que contarle a ella.
Ahora me quedo rodeada de fieras. De gente falsa y mala. Me siento totalmente desprotegida.
Sé que es bueno, es su sueño. Se va a un sitio donde la moda es tan importante como para ella y va a poder explotar todo lo que sabe, pero no puedo evitar ser egoísta y preguntarme qué va a pasar conmigo cuando alguno de mis indeseables compañeros vuelva a hacerme sentir pequeñita.
Desde que empecé a trabajar en el periódico, he perdido contacto con mis amigos. De vez en cuando quedo con Pit o con Isa. M sigue sin hablarme por algo de lo que no tengo la culpa y simplemente no me veo con fuerzas para defenderme. Ella elegió creer a otro y eso me rompió. De pronto me di cuenta de que no me conocía en absoluto y me sentí muy sola.
No hago más que ver desfilar gente por mi vida y cuando se van me siento perdida. Supongo que así es la vida, pero duele mucho y yo estoy cansada.
Anna.

Posted at 09:35 am by echalefantasia
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Wednesday, May 14, 2008
Paura di tutto

Miércoles. Llueve. Mierda, tengo clase de conducir. Me visto corriendo y me voy rumbo a la autoescuela. Mierda otra vez, se me va a ondular el pelo. ¡Maldita lluvia! La clase no va mal. He conseguido controlar al Polifemo que habita en el interior de mi profesor a base de hacer las cosas mejor. Así no tengo miedo al coche. Profe 0, Ana 1.
No entiendo a la gente de mi trabajo. Cada día me cuesta más. Hasta hace poco el hombre caracol (un chico de la edición de cierre) era una de las pocas personas en las que confiaba. De pronto, el lunes me encuentro un email suyo poco amigable que no logro entender. ¿Pero qué les pasa a todos? ¿Acaso están siendo víctimas del virus de la enemistad? ¿Qué mosca les ha picado? No lo entiendo. Pero, ¿sabéis qué es lo peor? Que ya me da igual.
Llego al trabajo y me encuentro a Pau, que se baja a desayunar con otros dos compañeros y me dice que me vaya con ellos, pero no, encuentro la excusa perfecta para evitarlo y vuelvo al trabajo veinte minutos después. ¿Para qué voy a ir? Si sé que todo lo que diga será utilizado en mi contra. Estoy cansada de ser analizada. Pau no tiene la culpa, pero es que, sinceramente, tengo miedo.
Entonces llega la hora de la comida y tres cuartos de lo mismo. Hoy me agencio una rueda de prensa que tiene lugar a medio día para evitar comer con ellos. ¿Me están apartando del mundo? O peor aún, ¿me estoy apartando yo?
Y justo esta semana Al no puede venir ningún día. Me siento muy sola.
Entonces veo a Hugo en la distancia. Hugo es un encanto. Muy buen chico. Cuando me ve me abraza y me da dos besos muy alegre, porque hacía tiempo que no nos veíamos. Y yo pienso lo agradable que es ver que alguien se alegra de verte. Ya sabéis, notar un cariño, un algo.
No estoy triste, estoy desconcertada, en alerta.
Me acerco con mi solicitud de vacaciones a uno de mis jefes y, sorprendemente, no me pone ni una pega. Regreso más feliz a mi sitio pensando que no me vendrán mal unos días de relax.
No sé qué pasará después. De momento, despacito, paso a paso. "No te embales", como dice mi profe. Supongo que todo es cuestión de ir siempre hacia delante, pero sin dejar de mirar por el espejo retrovisor, y es que nunca sabes quién te la puede jugar.
Anna.

Posted at 10:35 am by echalefantasia
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Saturday, May 10, 2008
Lo que yo hice

Tres referentes televisivos para tratar de encontrar respuesta a mis preguntas. ¿Será que estoy obsesionada con el trabajo (relacionado con el mundo de la televisión) o que se hacerca el día del friki? Sea como sea, voy a proceder a diseccionarme.

¿Qué haría Carrie Bradshaw?
Supongo que Carrie es un poco el reflejo de mis dudas existenciales en el complicado terreno del amor. Una periodista que escribe sobre sentimientos en un ordenador portátil y que cuando se deja llevar por el corazón sale dañada, mientras que si se deja llevar por la razón se siente sola.
Cuando fui a Londres la semana pasada (Dios, parece que han pasado meses) me asustaba la idea de llegar a casa, hacer la maleta corriendo, llegar al aeropuerto y montarme en el avión. Será que nunca había cogido sola un avión, o que temía no saber desenvolverme en inglés. Puede que temiera no estar a la altura del periódico o de los otros periodistas, o tal vez que no supiera comportarme o qué sé yo. Todo eran dudas. Respiré hondo y pensé que no debía agobiarme.
Al final todo salió bien. Disfruté de una habitación de lujo en un hotel de cinco estrellas en pleno corazón londinense. Fui a Gap y a otras tiendas que no hay en Madrid y me di una ducha de esas que te dan la vida para preparame para el acto al que había sido invitada.
Junto al brillo de labios, en el bolso guardé mi libreta, mi boli, la grabadora y la cámara de fotos. Ya sabéis, esa clase de cosas que no pueden faltar si eres periodista (salvo lo del brillo de labios si eres hombre) y... Bueno, ¡a divertirse!
Sin embargo, cuando ves que puedes desenvolverte sola, que no necesitas a nadie... Es cuando más en falta lo echas. Y ahí estaba él, conmigo, de alguna manera.
Cogí el teléfono y me abrí paso entre el chico de las gafas en forma de corazón y el mafioso con el traje blanco. Me senté en la escalera que iba a dar a los baños y marqué su número, precedido por el 0034.
Le dije cuánto le echaba de menos y que nada era lo mismo si no estábamos juntos. Me di cuenta de que me faltaba mucho por hacer y que necesitaba que él estuviera a mi lado.
Un reto profesional superado. Creo que Carrie se hubiera sentido orgullosa.

¿Qué haría Buffy?
La ansiedad no es buena y la mía está por las nubes. Las clases de conducir son una dosis de adrenalina que me mantienen alterada hasta el mediodía. No sé a qué velocidad llega a poner su coche Fernando Alonso, pero el Seat León de la autoescuela a 40 por hora a mí me conecta mucho más con el asfalto.
Vi que el profesor no sabía expresarse y que el nuestro era un claro problema de comunicación. Es evidente que nunca podré hacer bien lo que me pide si no le entiendo. Así que cogí y paré el coche paralela al bordillo y le dije: "Muy bien. ¿Qué es lo que quieres que haga?". Él me miró como si hablara chino, así que continué. "Sí, verás, me estás pidiendo que haga algo y yo no te comprendo. Por favor, explícate para que ambos podamos entendernos". Y acto seguido hice lo que me pidió y todos tan contentos. La clase fue un éxito y yo me fui al trabajo con la moral un poco más alta.
Buffy me habría dado una palmadita en la espalda. Puede que ella hubiera utlizado la fuerza, pero aún recuerdo cierto discursito que terminaba con un apremiante: "Has estado grandiosa".

¿Qué haría Veronica Mars?
Supongo que este es el peor punto de todos. El trabajo. Cuando tu trabajo ocupa el 85 por ciento de tu tiempo (y no estoy exagerando) tiendes a desarrollar parte de tu vida con tus compañeros. Eso es inevitable. Y a veces cometes el error de creer que algunos son de fiar.
Soy trabajadora, tranquila (al menos en apariencia o en el trato con ellos) y buena compañera, de eso estoy segura. Pero cuando aguantas chistes repetitivos de alguien que no te hace gracia terminas saltando. Y más aún si un compañero te niega un favor y encima te pone en evidencia delante de tus jefes.
Su personalidad me saca de quicio. No es Llongueras, así que ¿por qué no deja de juzgar mis peinados? Si me he cortado el pelo es porque me da la gana. Si me pongo faldas cortas, me da igual que no te parezca apropiado y si te paras un momento, podrías comprobar que tu olor es detestable y que ir a cortarse las puntas de vez en cuando es algo más que aconsejable.
Si tú te pones chulo delante de mí, no creas que voy a agachar siempre la cabeza. "Déjalo, olvídate". No volveré a pedirte ayuda, pero hazme el favor de no pedirme tú a mí que te corrija una página hasta que sepas poner comas y tildes y todos estaremos contentos.
Y Al me manda un email diciéndome que nunca me había visto tan enfadada con alguien que no fuera él y me doy cuenta de la de veces que he pagado con él mis disgustos relacionados con el trabajo. Ese baño me ha visto llorar más que ningún otro, pero no dejaré que ningún compañero vea una sóla lágrima
Y bajo a comprar algo para merendar con las dos únicas personas a las que aprecio de ese maldito lugar que me quita el sueño. Y me dicen "lo de B".
B es una zorra que no sabe con quién se la está jugando. Veronica Mars lo tendría claro y yo también. Voy a ser muy clara, pero si quiere joderme, ella tiene las de perder. Es lo que tiene hablar con una copa de vino blanco en el baño de las chicas una noche de un jueves que hubieras preferido olvidar.
Ya he dicho que mi ansiedad estaba por las nubes.
Cancelo mi cita con Lina. Ni siquiera ella podría ayudarme. Decido optar por una intensa sesión de deporte y cuidados a mi persona.
"Sé que necesitas más tiempo para ti. Llámame cuando te apetezca y voy a buscarte", me dice Al.
Hay quien dice que si alguien es demasiado bueno para serlo, es porque tal vez lo sea. Pero hoy es mi punto fuerte. Le necesito. Pero también necesito estar bien.
"Dame una hora", le digo. Ya estoy a punto.
Anna.

Posted at 06:08 pm by echalefantasia
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Thursday, May 08, 2008
Los faltos de cariño

Ayer Al me dijo que yo "era oscura" y sólo porque me gusta indagar.
El imbécil de P me dice que no le gusta mi chaqueta y yo le digo: "A mí no me gustas tú".
Y llego a casa después de un día muy duro y advierto que me dejen sola.
Hoy estoy que muerdo. Mañana toca autoescuela y temo que mi profesor vuelva a hacerme llorar.
Todo estaba bien hace una semana. Es increíble como las cosas pueden ponerse patas arriba.
Baltazor decide ponerse simpático y hasta me invita a su cumpleaños. Supongo que todo me lleva a la irremediable pregunta: ¿por qué ahora?
Me doy cuenta de que al final quien me dio tantos dolores de cabeza es la única persona sincera de mi entorno y que todos mis problemas vienen del trabajo.
Me mandan a Londres y me voy muy ilusionada. Trabajo y vivo la noche londinense para pasarme una hora y tres cuartos intentando llegar al aeropuerto, mientras charlo con el taxista polaco en inglés.
E indagando, como critica Al, descubro dos cosas. Una, que GP ha hecho una prueba para el periódico donde trabajo y... Le han cogido. Sin embargo, él decide rechazarlo por mi presencia. GP 1, Anna 0. y Dos, que todo el mundo tiene blog y la gente no debería poner su nombre y apellidos si no quieres que alguien descubra lo que sientes y/o piensas, sobre todo si vas a hablar de temas... delicados.
Me quedo con las visitas a Chuchi y Miguel, que siempre tienen una sonrisa en la boca. Odio la falsedad. Me pone triste.
Cojo 'El club de los faltos de cariño' que JJ me regaló por mi cumpleaños y leo un montón de verdades sobre la libertad de expresión y algo que me hace gracia. "Cuando necesitas controlar algo de tu vida te cortas el pelo". Me llevo la mano en la cabeza y echo en falta mi larga melena.
Mi sis, que está secándose el pelo y alarga el cable del secador para hablar conmigo, en la habitación de al lado, y me dice: "Me encanta tu peinado".
Anna.

Posted at 10:45 pm by echalefantasia
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Tuesday, April 15, 2008
Te invito a desayunar

Es bueno estar alerta. Te mantiene al tanto de los cambios y el palo es menos duro. ¿Hablo demasiado de la desconfianza? Supongo que se debe a que es lo que ocupa la mayor parte de mis pensamientos.
No me arañes la conciencia. Siempre tuve claro lo que quise y lo he protegido en todo momento. No apostaría un duro por nadie, pero si por algo, por esto. Porque te miro y me importas.
Y te llamo para contarte el último sueño absurdo y tonto que he tenido, y me dices que recuerde mi libro de interpretación de los sueños. En él lo que se dice es que lo malo siempre es bueno, y lo bueno, malo. Una premisa sencilla a la que hago caso según mi conveniencia.
Es como cuando conducimos y me dices que pare y yo paso y sigo andando porque me apetece, y es cuestión de tiempo que empiece mis clases, pero ahora parece que falta un siglo. Dichosas listas de espera...
Y mando un e-mail en el que hablo de que he mejorado mi tiempo y me doy cuenta de que lo único que va mejor es que ya no trabajo los domingos, pero sigo saliendo tarde.
El compañero que tengo temporalmente delante llega con una sonrisa de oreja a oreja y me dice que él siempre está así. Y yo pienso: "qué suerte", y le animo a seguir así. Es el mismo que me dijo que su compañero era algo raro, supongo que porque son la noche y el día, ya que éste siempre está triste, y es que aunque sea más joven que él, es jefe y los cargos pesan.
Y si no que se lo digan a mi compi, recién ascendida a jefa también, que quiere quedarse embarazada y yo pienso que debería relajarse o el niño saldrá estresado ya del parto.
Y aquí estoy, con la 'Marie Claire' que Paula me ha traído, esperando a bajar a por un sandwich para comer, aunque lo que más me gustaría es poder echarme un sueñecito, como aquella compañera de mi antiguo curro que se traía una almohada y se la ponía sobre la mesa. Increíble.
Te llamo y te pido que no vuelvas a fastidiarla. Te lo ruego. Otra más y terminarás destrozándome. Estás esperando a ser atendido y yo pienso en lo que me gusta prepararte el desayuno. Podría prepararte todos los de cada día por siempre y eso me haría feliz.
Te echo de menos.
Anna.

Posted at 03:37 pm by echalefantasia
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Monday, April 14, 2008
No dejes de sonreír

¿Jugamos? Así de fácil empezaba todo cuando éramos pequeños. Estoy en la primera de mis dos (e innecesarias) horas de descanso, esperando que llegue Al para comer con él. Este finde han pasado algunas cosas que han hecho que vea el vaso medio lleno y se lo debo a una persona que, sin darse cuenta, me ha ayudado mucho.

Un cine, una tarde de compras, la ropa me vale, nos vamos a pasar el día a Seseña, luego de cena para despedir a mi padre, que se va otra vez de viaje, tirados en la cama viendo 'Héroes', una partida a un Trivial en la Play, conducir y algunas otras cosas son las que me he permitido hacer este finde. Todo muy normal, ¿verdad? Creo que eso es lo que echo más en falta, la normalidad.

Y hoy es lunes, día de grandes propósitos. De hecho, cada lunes es para mí como un 1 de enero. Sólo espero que esta vez logre llevar a cabo todo lo que he planeado.

Y la directora se pasea por aquí "pescando" a las víctimas de uno a uno para llevarlas a su despacho. ¿De qué les estará hablando? ¿Estaré de nuevo sentada frente a ella, al otro lado de esa mesa que tanto respeto me infunde?

Hoy uno de mis compañeros me ha regalado un autógrafo dedicado de Tony Elías y lo tengo aquí con la colección de regalitos que me hace Paula y los dibujitos de Chuchi y me doy cuenta de que mi ordenador empieza a parecerse a mi cuarto, pero ¿significa eso que me siento como en casa? No, por supuesto que no.

El jueves pasado salimos de 'fiesta'. No os quiero ni contar cómo terminó la noche. Chuchi me trae un Baileys y yo pienso en lo mala que me puse la última vez que mezclé, y lo tomo mientras me seco algunas lagrimitas. Estoy triste, creo que todos lo saben. Pero decido ir con los demás al karaoke, cantarme alguna y hacer algunas fotos. Al menos así tendré algo de lo que reírme después.

Sigo con esa penita dentro que me acompaña. A veces es como si me arañase, como si quisiera salir. Otras se acomoda y se echa a dormir, pero no se va. Me planteo por un momento olvidarlo todo, y se lo digo a Al mientras estamos en un portal esperando a que deje de llover, pero sigue lloviendo y creo que él ya ni sabe por dónde voy.

Me dice que las chicas le damos muchas vueltas a todo y yo creo que no es una cuestión de sexos, sino de actitudes ante la vida. Y si a mí me preocupa algo, no puedo fingir. Siempre fui muy transparente. Eso es lo que le digo a Borja en la tarjeta que le dejo para que sepa que todo va bien entre nosotros, al menos por mi parte. Le digo que tampoco sabe ser falso y eso me gusta en la gente. Y Borja viene y me da un abrazo, y nos ponemos a hablar y tan bien. Y es que si las cosas se hablan, es cierto que la gente se entiende.

Siempre he dicho que perdono, pero no olvido. Y es que me resulta imposible olvidar lo que he sentido cuando alguien a quien quiero me ha hecho daño. Estoy cansada de tener esa sensación. Supongo que todo sería diferente si yo también fuera distinta. Si fuese más dura, más valiente, o si me atreviera a decir lo que pienso y no me lo cayase tantas y tantas veces por respeto, por miedo o por dejadez. Y sí, es que ya hay muchas cosas que me dan igual, pero muchísimas más que no y eso es algo que nunca podré cambiar.

Y aún falta media hora para que Al regrese, así que me pongo a descargar fotos de mi cámara. Estaba en lo cierto. Las veo y sonrío. Lo importante es no dejar de sonreír.

Anna.

Posted at 02:33 pm by echalefantasia
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Thursday, April 10, 2008
Nunca se deja de crecer... al menos espiritualmente, ¿no?

Vale, no soy de las que empiezan la casa por el tejado. Despacito y con buena letra. He aprobado el examen teórico... ¡A la primera! Y más feliz que una perdiz. Ya casi puedo verme cantando 'Voy en un coche' de Christina Rosenvinge en un descapotable con un pañuelo en la cabeza, gafas de sol y el pelo rubio bailando con el viento... Ok, lo reconozco, se me ha ido.
Han sido unas semanas difíciles, de ahí mi ausencia. Laboralmente, todo es una mierda. Bueno, todo no, porque al menos han tenido lugar una serie de agradables mejoras. Claro que si tienes en cuenta que me jodieron mi cumple, el de mi sis, mi aniversario, o mis vacaciones de Semana Santa, de las cuales me hicieron volver, os podéis imaginar el cúmulo de sentimientos variados que he podido llegar a encerrar en este pobre corazón mío.
Subieron a todos el sueldo menos a mí, alegando que había sido la última en llegar a la empresa. Y no digo que no tengan razón, pero si quieren ser justos, que sean justos con todos y a todos los niveles. Ya sabéis como va esto... Ni agradecido, ni pagado, y nunca mejor dicho.
En el amor... Bueno, es algo de lo que ahora no me veo muy capaz de hablar. Parece que vivo en una crisis de la que, cuando logro salir, alguien se empeña en volver a meterme. Ale, a empujones, o como sea, el caso es que una no se puede ir a la cama tranquila. Y luego vienen las pesadillas y uno (una en este caso) le coge manía incluso a esto de dormir, que dicen que es tan bueno y tan sano.
¿Y qué pasa con los amigos? Una de mis mejores amigas está enfadada conmigo por algo que me duele mucho, y es el rollo este del teléfono escacharrado. Lo típico del yo dije, él dijo, tú dijiste. Esa clase de líos de la que siempre intento huir y en la que, no sé cómo, siempre termino viéndome implicada. Mi conciencia está tranquila, pero me duele saber que lo ha pasado mal al pensar que yo he podido decir algo malo de ella. Espero que todo se aclare pronto y vea que yo nunca sería capaz de decir nada en su contra, porque ni siquiera lo pienso ni lo he pensado jamás.
Y bueno, hasta hace poco estaba bastante preocupada con el tema de mi inminente independencia. Ahora qué os voy a decir. Que me gusta llegar a casa y sentirme también protegida (lo de también es por lo que he puesto antes de Paula). Me encanta sentarme en mi cama y leer o ver la tele. Es algo simple, pero que de vez en cuando se necesita. Y saber que si me da el bajón les tengo a ellos es importante. Y es que en este momento les necesito mucho. Digamos que todo lo que había construido en mi cabecita se ha esfumado. Al dice que soy muy radical, pero si una amiga me dijera que se va a vivir con una persona y tiene dudas, le aconsejaría que esperase hasta que esas dudas se disiparan.
Hace tiempo que dejé de creer en el amor. Creo en las personas, o al menos en algunas. Y creo en mí. Pero el amor es algo que hay que cuidar mucho y si lo descuidas, lo pierdes. No os voy a mentir, estoy terriblemente triste. He tenido tantas presiones últimamente que he ido aplazando este tema, pero llega un momento en el que tengo la necesidad de estallar y, por qué no, también de llorar. Quiero llorar y desahogarme. Soltarlo todo.
Ya no tengo miedo. Es desasosiego, desesperanza. Cierro los ojos y veo imágenes que no me gusta. Escucho frases que me hierven la sangre.
Ahora tengo la ilusión de las clases prácticas. Tengo muchísimas ganas de empezar a conducir, tener mi cochecito, e ir construyendo esa independencia sin prisas, a mi ritmo y, sobre todo, estando segura de cada paso.
Esta noche tenemos fiesta en el trabajo para celebrar que a algunos sí les han ascendido. Brindaré por mi aprobado (sólo un error) y me olvidaré de todo, al menos por un día.
Seguiremos informando...
Anna.

Posted at 02:45 pm by echalefantasia
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Saturday, April 05, 2008
Paura di decidere

Lina dice que un "te quiero" en boca de un Don Juan no es lo mismo que un "te quiero" en boca de otro.
Tengo rotas todas las ventanas.
Los nervios me pueden.
No me han subido el sueldo.
Lord Voldemort, segunda parte.
Test de conducir a saco.
Ana contra Ana en el despacho.
Anna contra Anna en Cómo te quedas!
Acosada.
Tengo miedo.
Tengo nervios.
Al final de la lista.
Que pase el día 9.
Chasquea los dedos.
¿Qué dice Gonzo?
Intenta dormir y después...
¡Despierta!
Anna.

Posted at 07:16 pm by echalefantasia
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Tuesday, March 18, 2008
Cuestión de tiempo

- Te hago muchos favores y nunca te pregunto. ¿Sabes por qué no lo hago? - le pregunta Wallace a Veronica - Porque tú nunca me lo dirías.
- Yo haría lo mismo por ti - Responde ella.

Creo que hay muchos Wallace en mi vida. Se dice que hay poca gente en la que puedas confiar de verdad. A veces pueden fallarte, como cualquiera, como tú mismo. Sin embargo, algo dentro de ti, te asegura que puedes contarle ese secreto a ese amigo o a esa amiga a la que no importa que haga siglos que no ves. Sigue estando ahí.
Así que me pongo delante del ordenador. Estoy en vacaciones. Hace mucho que no escribo, ya no por falta de tiempo, sino de inspiración. Estaba tan cansada que no me veía con fuerzas para contar nada. ¿Qué mejor momento que ahora? Pongo el portátil sobre la cama, y me doy un maratón de mis series favoritas. Aprovecho para hacer algo de ejercicio, para salir. De hecho, incluso me hago una lista con todas las cosas que quiero hacer estos días para que no se me olvide nada.
Y es que todo cambia con gran facilidad. De hecho, hace poco tuve noticias de Baltazor. Me escribió un mensaje para ver qué tal estaba y si me apetecía quedar. La verdad es que no me lo esperaba para nada, pero ahí estaba, dando señales después de más de un año sin saber nada de él. Y me gustaría contarle cómo ha cambiado el cuento. Hablarle de Al, de mi nuevo trabajo. De todo lo que ha pasado este tiempo. Pero lo cierto es que ahora sería muy raro ser amigos, ¿no? Supongo que hay un momento para cada cosa en la vida.
Así que borrón y cuenta nueva. Dru se casa a finales de mes y me pide que la acompañe a la prueba del vestido. Quiere que le saque algunas fotos. Yo estoy encantada con la misión. Estamos en su despedida de soltera y aprovechamos algunos minutos para hablar. Hablar de nuestras cosas. Sigue siendo mi Mari, aquella hermanita que perdí hace unos años, pero a la que siempre querré. Y me parece mentira que quede tan poco para su gran día. Hace nada que estábamos jugando a las Barbies en su casa. Su madre solía prepararnos unos sandwiches de Nocilla para merendar. Era tan divertido... Pero no, no hace tan poco. De hecho, hace mucho. No te engañes, Ana, no.
Y Al parece cambiado estos días. Sé que se está esforzando y eso se nota en nuestra relación. Estamos mejor así y ambos lo sabemos. Le pongo voz a una sábana y él no para de reírse, y reconozco que esa risa me vuelve loca y que daría lo que fuera por verle reír cada día.
Todos cambiamos. A veces hace falta algo más de un año, como en el caso de Baltazor. Otros sólo necesitan que les adviertas de que algo va mal para darse cuenta. Supongo que es cuestión de conocer a las personas y esperar de cada uno sólo lo que realmente puedas esperar.
Veronica confía en Wallace, pero es una "joven prematuramente espabilada", como dice su padre. A veces sólo es cuestión de tiempo... Y de querer esperar.
Anna.

 

 

Posted at 08:55 am by echalefantasia
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