|
Monday, December 03, 2007
Nos vamos haciendo mayores
Creo que de vez en cuando debo sacar la mujer que llevo dentro. Cuando digo mujer me refiero a mi lado femenino. En el curro hay un compañero que me llama "La Jenny" porque un día le di una patada sin querer. De verdad, el chico me cae muy bien. Hoy el chico que lleva la sección de música le ha preguntado por qué me llama así con "lo pija" que soy. ¿Pija? ¿Como que pija? Yo creo que ni lo uno ni lo otro, pero mejor no entremos en esto, que si no ya me veo a Mede o a Faith juzgando mis estilismos o mi forma de ser y a saber...
Puede que sea porque mi compañera es la que lleva moda o porque simplemente me he dado cuenta de que cuando digo que necesito tiempo, me refiero a tener tiempo para mí y mi cuidado personal. Me gusta llegar a casa y pegarme una ducha. Llamadme lo que queráis, pero me encanta que el último chorro sea de agua fría. Supongo que no es muy habitual y menos aún en estas fechas, pero me deja estupendamente. Luego pasamos a las cremitas, las limpiezas faciales... Y el miércoles hasta voy a ir a la peluquería. Pues sí, de vez en cuando tengo que dejar salir a esa Anna a la que le gusta tanto mimarse. Es como aquel día que Mede me dijo que se daría un baño leyendo la revista Glamour o una del estilo.
Pero no es esto lo que necesito. Me gusta que Pumuky me diga que se viene a comer conmigo o que le dé por aparecer a la salida de mi clase de italiano. Me emociona hablar de cosas que no sé si algún día pasarán. Sé que si me falla, el golpe será durísimo y creo que él sabe que yo no aguanto un golpe más. Y es que parece que yo misma me lo busco: pongo el listón muy alto y claro, luego pasa lo que pasa, que cada vez la caída es más dura.
Me paso por la farmacia de Dru porque he librado y me ha ofrecido un estudio dermatológico al que asisto encantada. La veo perfectamente desenvuelta, pero sobre todo radiante y feliz. Me dice: "Mira, mi anillo de prometida". Un precioso y sencillo anillo que su novio metió en la nevera con un papel que decía: "Te quiero". Le dijo: "Vete a por unos bombones a la nevera, anda" y ella se encontró con una sorpresa. Una mucho más dulce que un bombón. Una mucho más bonita que las sorpresas que se venía llevando años atrás. ¿Quién se lo iba a decir? Recuerdo lo que odiaba responder que no cuando la preguntaban si salía con alguien en las cenas de Nochevieja. Cogía una servilleta roja y escribía siempre el mismo deseo, hasta que un año se plantó y dejó a un lado las supersticiones. Creo que fue entonces cuando comprendió eso que digo siempre de que "la suerte se la construye uno mismo".
Al día siguiente de ver su anillo, aparece con su prometido por mi casa. Me trae una caja llena de regalitos que sabe que me encantan y me dice: "Para mi testigo", y no sabe qué ilusión me hace incluso leer en su boda, si es que al final me deja hacerlo. Y entonces llaman a la puerta y es Juanjo, mi vecino. Un chico que me cuidaba cuando yo era pequeña y que ahora viene a casa para enseñarme a su hija, una preciosa criaturita muy, muy pequeñita. El colofón lo marcan M+M, que son el primo de Pumuky y su novia. Nos invitan a cenar a su chalet y ella me enseña la casa. Se la ve contenta y a mí me da envidia sana porque están viviendo mi sueño, bueno, el suyo, pero ya me entendéis.
Hoy ha sido un día productivo en el trabajo. No voy a sacar tema para mañana, pero para pasado publico entrevista a un fotógrafo, a un grupo de música y al jurado de un nuevo reality en televisión. Además, me toca cierre (eso implica salir a las mil), pero no importa porque... Por fin tengo unos días de descanso y, ¿sabéis qué? No sólo voy a dormir. También voy a soñar.
Anna.
Posted at 05:38 pm by echalefantasia
Permalink
Sunday, December 02, 2007
Como una partida de ajedrez
Antes de nada, gracias a Iceman, Vanesa, Moon Yerarch y Anna sus comentarios. ¡Me hacen mucha ilusión! Me alegro de que os guste mi blog. El post que voy a publicar lo escribí hace más de una semana, pero no tengo tiempo ni para subirlo, mil perdones. Ahora estoy mucho mejor que aquel día, pero quería que no cayese en el olvido. En su momento, la canción "¿Qué hiciste?" lo resumía todo bastante bien. Allá va:
Hoy he vuelto a ver a Lina. Hemos hablado del amor y de la
traición. Ella dice que hasta los 28 años, cuando conoces a alguien, te
enamoras de lo que tú has proyectado en esa persona. Dice que los primeros
meses son decisivos: “Es como el trailer de una película. De ti depende si
quieres verla entera o no”, me dice. Y yo me encuentro tumbada en su butaca. Me
está dando el sol en la cara, pero se agradece su calorcito porque fuera hace
frío, mucho frío, y dentro de mí aún más.
“Una relación es como una partida de ajedrez. Él mueve su
ficha y tú debes mover la tuya en función de lo que él haya hecho. Luego él
tendrá que hacer lo mismo. El problema es que si se ausenta de la partida, te
está dejando fuera de juego”. Me lo explica con este ejemplo y yo me doy cuenta
de que tiene razón. “Si es así, siempre lo será”, y es que siempre digo que la
cabra tira al monte, y es una verdad como un templo.
Ayer por la mañana, Lord Voldemort me llamó por teléfono. Lloraba
como llora un niño pequeño. Simplemente no aguantaba más. Creo que había
estirado su relación hasta límites insospechados y ahora era imposible
estirarlo más. De hecho, creo que les había rebotado la relación en la cara. “Sólo recuerdo
lo bueno”- decía – “tengo miedo de que no podamos ser ni amigos”. Yo le dije
que quién iba a decirle a él que me iba a estar llorando por otra chica a día
de hoy. Si nosotros lo conseguimos, ellos lo harán, pero alargar algo que no
tiene sentido es inútil, estúpido y terriblemente doloroso. Cuanto más tiempo
pase, peor.
Y ahora me encuentro dando consejos a Lord Voldemort
mientras me enfrento a una situación que creo que me supera. “¿Cuántos golpes
soy capaz de superar?”, me preguntaba mientras me dirigía a mi reencuentro con
Padalecki. Supongo que la cuestión es plantearme si realmente quiero volver a
sufrir otro golpe.
Padalecki está sentado frente a mí. Acaba de derramar todo
el azúcar sobre la mesa y mientras lo amontonamos le digo que lo más sencillo
es no amar: “Así nunca te sentirás herido. No te defraudarán”. Él me dice que
entonces te pierdes un montón de cosas maravillosas y sí, sé que tiene razón,
pero es que sinceramente, NO PUEDO MÁS.
Luego me manda un mensaje y me dice que tenemos que quedar
más, que se lo pasa bien conmigo. Entonces recuerdo cuando Lord Voldemort me
dijo: “Tengo muchos amigos, pero cuando estoy mal es a ti a quien acudo”. De
alguna manera, sé que Padalecki también lo haría. Puede que no sólo a mí, pero
sé que confía en mí, y que no le importa que hable durante horas o le haga mil
preguntas. Al fin y al cabo, para eso somos periodistas.
Y estoy sentada en mi cama. Pumuky me mira y yo no puedo ni
mantener la mirada. Él siempre dice que soy más fuerte que él. No es así, sólo
tengo más experiencia en esto. Maldito mirador, ya no me gustas. Maldito
portazo inoportuno. Malditas conversaciones. Maldito tú y... Yo también.
Anna.
Posted at 11:35 pm by echalefantasia
Permalink
Saturday, November 24, 2007
¿Qué hiciste? O más bien, ¿por qué?
Ayer los dos soñábamos con un mundo perfecto, ayer a nuestros labios les sobraban las palabras, porque en los ojos nos espiábamos el alma, y la verdad no vacilaba en tu mirada.
Ayer nos prometimos conquistar el mundo entero, ayer tú me juraste que este amor sería eterno, porque una vez equivocarse es suficiente, para aprender lo que es amar sinceramente.
¿Qué hiciste? Hoy destruíste con tu orgullo la esperanza, hoy empañaste con tu furia mi mirada, borraste toda nuestra historia con tu rabia, y confundiste tanto amor que te entregaba, con un permiso para así romperme el alma.
¿Qué hiciste? Nos obligaste a destruir las madrugadas, y nuestras noches las borraron tus palabras, mis ilusiones acabaron con tus farsas, se te olvidó que era el amor lo que importaba, y con tus manos derrumbaste nuestra casa.
Mañana que amanezca un día nuevo en mi universo, mañana no veré tu nombre escrito entre mis versos, no escucharé palabras de arrepentimiento, ignoraré sin pena tu remordimiento.
Mañana olvidaré que ayer yo fuí tu fiel amante, mañana ni siquiera habrá razones para odiarte, yo borraré todos tus sueños de mis sueños, que el viento arrastre para siempre tus recuerdos.
¿Qué hiciste? Hoy destruíste con tu orgullo la esperanza, hoy empañaste con tu furia mi mirada, borraste toda nuestra historia con tu rabia, y confundiste tanto amor que te entregaba, con un permiso para así romperme el alma.
¿Qué hiciste? Nos obligaste a destruir las madrugadas, y nuestras noches las borraron tus palabras, mis ilusiones acabaron con tus farsas, se te olvidó que era el amor lo que importaba, y con tus manos derrumbaste nuestra casa.
Y confundiste tanto amor que te entregaba, con un permiso para así romperme el alma.
¿Qué hiciste? Nos obligaste a destruir las madrugadas, y nuestras noches las borraron tus palabras, mis ilusiones acabaron con tus farsas, se te olvidó que era el amor lo que importaba, y con tus manos derrumbaste nuestra casa.
(Jennifer López)
Anna.
Posted at 05:50 pm by echalefantasia
Permalink
Thursday, November 22, 2007
Últimamente todos me dicen que me ven triste y cuando digo últimamente me refiero a hoy que, curiosamente, es el día que he estado mejor. Lo que estoy es cansada, necesito darme unos días o terminaré volviéndome loca. Acabo de hablar con un compañero que dice que entre semana directamente no ve a su novia. Llega a casa a las doce, hablan un rato, se va a dormir y al día siguiente... Otra vez igual. Recuerdo que una vez leímos en clase un artículo que decía que los periodistas eran los que más se divorciaban. Ya entonces me entró pánico. Teníamos un profesor que nos dijo que cuando eres periodista, tu pareja debe entender que tienes que estar disponible las 24 horas y que si no lo entiende, no saldrá bien. Son esas cosas que te dicen y que se te quedan grabadas. Hoy yo había escrito mi texto a las doce de la mañana. Estaba listo para volcarlo a la maqueta en cuanto me dijeran que estaba preparada, pero... Se ha ido la luz en el edificio y mi texto, directamente, ha desaparecido a las ocho de la tarde. Me ha dado tanta rabia... Y no paro de darle al botón de actualizar y no hay ni rastro de maqueta. Las horas siguen pasando y mi ansiedad se incrementa. Necesito la página y la necesito ya, porque quiero salir y tener algo de vida social. Pumuky me estará esperando en el coche y no quiero hacerle esperar. Quiero llegar a casa y ver a los míos, y no encontrarles dormidos porque si no, será otro día sin verlos. Me doy unas palizas considerables para ir a casa a comer cuando puedo. Es llegar, comer rápido y pirarme, pero a veces compensa. Necesitas a los tuyos. Es como los abrazos cuando estás triste, pero no todos te reconfortan. Es también como cuando tienes ganas de llorar y te estás aguantando, pero de pronto te encuentras con alguien a quien quieres o con quien tienes confianza y entonces, simplemente, estallas. La gente no me entiende cuando me quejo de mi no vida. Me dicen lo bonito que es mi trabajo y yo pienso que sí, que me encanta, por eso escogí esta profesión y no otra. Sin embargo, ¿hasta qué punto estoy dispuesta a sacrificar mi vida? Cuando no sabía si dejar mi anterior trabajo, Manu le dijo a Medea que era el momento de hacer sacrificios. Sí, soy joven, pero es que a este paso, no llego a los 50. Veo a compañeros que tienen hijos y no los están viendo crecer y... Pff... Tiene que ser horrible. Sin embargo, hoy estoy un poco mejor (imaginad cómo estaba hace unos días). Me llevo a Pumuky a una entrega de premios y me dice que le gusta verme en acción. Le digo que se acerque sin miedo si quiere hacer fotos. En esta profesión no puedes mostrar duda o debilidad o te machacarán vivo o te quedarás sin hacer esa pregunta magnífica que se te ha ocurrido en el metro, porque es el único sitio en el que tienes tiempo para pensar. Me gusta llegar por la mañana al trabajo, coger el periódico y ver mi texto con mi nombre. Me siento orgullosa porque sé que he hecho un buen trabajo y eso es gratificante. Me encanta cuando alguien me dice que ha leído este u otro artículo, o llegar a clase de italiano y que mis compañeros me pregunten a quién he entrevistado esta semana. El problema es sentirte solo estando rodeado de gente. Son majos, sí, pero no son mis amigos ni mi familia ni mi novio. Y yo... echo de menos a todos. Anna.
Posted at 08:14 pm by echalefantasia
Permalink
Monday, November 12, 2007
No sólo es una sensación rara, es una sensación horrible. Tener un vacío dentro que te acompaña allá donde vas. No tienes ganas de nada. Sales del trabajo y te vas directamente a casa. Coges un autobús que está lejos sólo para retrasar el momento de enfrentarte a ti, a tus miedos, a tu soledad. Abres la puerta y el calor de tu casa te provoca un sentimiento reconfortante, pero sólo en parte. Te pones el pijama, das forma al sillón y a ver qué ponen en la tele. A las malas tienes ese par de pelis que compraste a medio día, previendo lo que podría ocurrir esa noche.
El fin de semana transcurre lento, tranquilo. Llamas a esos amigos a los que hace tiempo que no ves y te das cuenta de están tan perdidos como tú. Quedas con una amiga, empiezas con unas cañas y terminas contando batallitas para hacerla sonreír. Una especie de Club de la comedia privado, hecho a base de recuerdos ridículos, graciosos, violentos, a veces incluso tiernos. Creo que lo bueno de los momentos malos es conseguir desdramatizar. Además, de lejos todo lo malo se ve de otra manera. Y así nos quedamos hasta las cuatro de la mañana, cuando te das cuenta de que es tarde para ir en metro, en autobús o andando. Llamas a un teletaxi y te despides con un abrazo amargo porque sientes su dolor y ella comprende el tuyo.
Y llega el domingo y te pasas la mañana durmiendo. Por la tarde, otra amiga te manda un mensaje que suena a rescate y vas sin dudar a su casa. Pasas un buen rato charlando para confirmar que hay cosas que sólo puedes contar a ciertas personas y que hay amistades que merece la pena conservar.
De pronto, te das cuenta de que el lunes está a la vuelta de la esquina, sólo quedan unas horas. Te entra una angustia horrible sólo de pensar en volver a aquel lugar y pasar horas y horas encerrada. Y lo peor es que cuando salgas no estará. Tampoco estará allí para verte a la hora de la comida. Y tu pena se multiplica y te sientes muy sola aunque no lo estás. Te invitan a tomar un café y aceptas a regañadientes. Ni siquiera tomas café. No te apetece ser sociable, no te apetece invitar.
Vuelves a tu ordenador y allí tratas de controlar el tiempo para que pase más deprisa. Llamas a tus amigos para que te consuelen, para que te den apoyo. A tus padres, a tu hermana. Bajas a pasear a la calle porque no soportas estar tanto tiempo sentada.
Al final, te das cuenta de que todo viene de lo mismo. Te echo de menos. Te llamo y te digo que te odio, te odio por marcharte, por dejarme sola cuando más te necesito. Te odio porque te quiero muchísimo, porque todo se pone patas arriba cuando tú no estás. Porque siento que esta herida no sanará hasta que vuelvas, hasta que nos perdamos bajo tu montón de sábanas. Las mismas que enredas con tus piernas mientras duermes, dejándome destapada... Pero me da igual porque siempre puedo abrazarte a ti para entrar en calor.
Necesito que vuelvas porque ya no sé estar sin ti. Porque no tengo alegría ni ilusión por salir de este sitio. Porque no estarás esperándome con tu sonrisa, con tus abrazos.
No quiero salir de la cama. No quiero que me digas que sueñas conmigo o que me pillarás con ganas cuando regreses. No quiero que me digas cuánto me echas de menos. Sólo quiero volver a tenerte a mi lado y oír cómo dices que me quieres mientras nos quedamos dormidos, abrazados...
Te quiero... Vuelve.
Anna.
Posted at 05:23 pm by echalefantasia
Permalink
Saturday, November 10, 2007
Hoy solo quiero silencio no quiero nada cambiar, quiero quedarme tranquila y saborear esta paz.
Tengo un momento de calma siento el peso ceder de esta vida enredada la deshizo y el porque.
Nada que venga de afuera me puede hacer mas feliz, como sentir tu mirada tranquila sobre mí
eres dulce compañía, y mi alma tiene sed me siento resucitada cuando tú me ves
quiero quedarme sentada ver tu silueta volver quiero enredarme en tus manos y sentir tu piel no puedo explicarlo cómo es que pudiste entrar mi corazón cansado, no quería ya dar más
nada que venga de afuera me puede hacer mas feliz, sólo sentir tu mirada tranquila sobre mí
me siento florecer
eres dulce compañía, y mi alma tiene sed me siento resucitada cuando tú me ves eres dulce compañíay mi alma tiene sed me siento resucitada cuando tú me ves
ERES DULCE COMPAÑÍA
(Julieta Venegas)
Anna.
Posted at 03:45 pm by echalefantasia
Permalink
Friday, November 09, 2007
La suerte está echada. Con el tiempo he aprendido que de nada vale lamentarse. Una vez que tomas una decisión, no debes cuestionarte lo que has hecho, porque si elegiste esa opción y no otra, estoy segura de que es porque pensaste que era lo mejor. Puede que a veces eso guste más o menos a los otros, pero es que ellos también tendrán que respetarte a ti.
Hoy Lina me ha metido mucha caña. Le hablo de lo mal que llevo las despedidas y me dice que alejarse no es malo, porque cuando vuelves lo haces con más fuerza. Me anima a probar cosas nuevas y yo le cuento mis planes. Llamo a Faith y le digo lo cansada que estoy y es que estas semanas están siendo muy duras. Aún no me he acostumbrado a trabajar tantas horas, pero más o menos voy haciéndome con el nuevo horario.
Y Lina me sonríe al otro lado del sillón y me dice que me ve mejor, que mi cuerpo reacciona más que antes. Yo la digo que no me agobio, que trato de no analizarme las 24 horas porque lo único que conseguiría es generarme más ansiedad y ahora, por fin, creo que empiezo a estar tranquila.
Me dice que soy una persona independiente que se crea lazos de dependencia afectiva. Esto es, me gusta hacer mis cosas y ese "mis cosas" implica un montón de hobbies que van desde escribir en este blog a leer sobre cine, ver pelis y desarrollar mi lado creativo, sea de la forma que sea. Lo cierto es que me gusta mi trabajo porque me permite aprender de las cosas que siempre me han gustado. Y, ¿sabéis qué? La semana que viene haré mi primera entrevista a un actor americano. No diré su nombre para no despertar vuestras envidias... Jijiji... Y, respecto a las dependencias afectivas, supongo que tiene razón, porque por más que me guste todo lo que hago, si estoy mal con mi chico, el resto de mi mundo se viene abajo.
Respecto a mi entorno... Echo mucho de menos a mis amigos. Pit se enfada porque me moleste que no venga a nuestra cena de Navidad aunque él lo niegue. No se da cuenta de que para mí no es lo mismo si él falta. Siempre digo que es mi mejor amigo, pero la verdad es que ya apenas hablamos y de vernos, ni hablamos. Si antes era difícil, ahora, saliendo a las horas que salgo, es más bien imposible. Ayer conseguí ver a Mede y espero poder hacer lo mismo con Faith este finde.Y lo piensas y es muy duro tener que sacrificar ciertas cosas para lograr tener un trabajo digno. Al menos sé que lo que hago gusta y lo hago bien. Aquí me apoyan mucho, me dan libertad y me felicitan cuando lo creen oportuno. Ayer un compañero me dijo: "Hoy no te he corregido la página porque he dado por hecho que está perfecta". Esas cosas me motivan y hacen que venga un poco más contenta al trabajo.
Respecto al amor... ¿Qué decir? Sigo siendo la veleta de Gonzalo. Ahora giro a un lado, ahora giro al otro. Lina se echa las culpas por "removerme tantas cosas que tengo dentro". Dice que estoy sacando todo lo que tenía escondido. Hacía tanto tiempo que no lloraba que no recordaba la sensación de paz que siente uno después. Creo que llorar también es sano a veces.
Pumuky estará a punto de irse, así que aprovecharé estos días para mimarme un poco. Los dedicaré a mi cuidado personal, que creo que me lo he ganado.
Por otro lado, Padalecky me manda mails que me dejan con los ojitos abiertos y una sonrisa dibujada: "se te quiere, aunque no lo creas", me dice. Y sé que lo dice de verdad. Pronto será su cumpleaños y aún ni le he dado lo que le traje de Venecia. Dios... falta tanto para las vacaciones...
Así que hoy no he hablado de nada del otro mundo. Hoy he sido clara, o al menos más que otras veces. ¿El balance? No estoy triste, sólo cansada. Motivada por mis logros en el curro e intentándome hacer un hueco entre la gente (creo que voy mejorando).
El tiempo... A veces tan rápido y otras...
Te echaré de menos, caro mio...
Anna.
Posted at 12:10 pm by echalefantasia
Permalink
Thursday, November 08, 2007
Supongo que por aquel entonces buscaba mi propia autodestrucción. Cantidades de alcohol desproporcionadas para un cuerpo pequeño que no lo digerería igual que uno mayor. No me ponía fin y sabía que debía hacerlo. Ni siquiera cuando caminaba con la pata de palo, hundiéndome en la arena, incapaz de dar un paso serena. Estaba gritando a voces, pero era incapaz de escucharme.
Tierra de escoria. Luego el escenario fue Portugal, para repetir Portugal después. Ahora tendré que odiar a los noruegos, que siempre me han parecido unos tipos apacibles y bastante simpáticos.
Ya no lees esto, así que puedo escribir sin miedo. Me pides que no cambie, que así está bien, pero ya sé cómo funcionan las cosas, y si aquí no se mete caña, no hay paz ni calma por mi parte, sólo por la de aquel que se aleja cuando pronuncio las palabras: "es una mala época, estoy mal... te necesito". Deben resbalar o caer en saco roto.
Dices que si te dijera que una parte de mí va a perderse no lo harías, pero sé que es mentira. Lo mismo pasó con aquel. ¿Qué más da ya eso? ¿Qué más da que sea la última, si ya no estuviste cuando tenía que tomar aquella decisión que me carcomía? ¿Qué más da que no lo vuelvas a hacer si es ahora cuando necesito que estés a mi lado? Debe ser muy difícil de comprender.
Supongo que pienso que yo simplemente no lo haría y me duele pensar que tú sí.
Te digo que si te vas tengo que estar segura, pero no veo que trates de demostrármelo. Te quedas dormido, no dejas nota, ni desayuno preparado, como solías hacer. Ni siquiera lees mis mails o te molestas en responderlos. ¿Cómo quieres que me sienta? Si te dijera todo esto, dirías que lo sientes, que no lo volverás a hacer, pero sé que recaerías.
No implica que deje de quererte, pero no me pidas que no cambie o que no vuelva a ser como era contigo. Me empujas a ello.
Supongo que sigo gritando. Sigo tratando de enderezarme, apoyada en mi pata de palo, escapando de la arena. La diferencia es que ahora voy sobria.
Anna.
Posted at 12:21 pm by echalefantasia
Permalink
Wednesday, November 07, 2007
Dice Iceman que hace tiempo que no escribo y, mal que me pese, le doy la razón. Me apetece hacerlo, pero normalmente no tengo tiempo o estoy muy cansada para hacerlo. El nuevo curro me acapara y me deja sin fuerzas. Si supierais lo cansada que estoy ahora mismo... Y eso que no son ni las doce.
Y en este tiempo las cosas han seguido cambiando. Lina me aconseja que eche un vistazo a mi alrededor sin juzgar, simplemente observando a los que me rodean. Ver qué dicen, cómo lo dicen, y hacerme así poco a poco un hueco. Me siento un poco descolocada, porque por un lado el trabajo en sí me gusta. Los temas son entretenidos y me permiten desarrollar mi creatividad sin límites. Yo digo lo que tengo y cómo lo quiero, me dan mucha libertad. Pero es obvio que trabajar en un periódico resulta siempre muy sacrificado. Hace semanas que no veo a Mede ni a Isa. A Pumuki le veo poquito y gracias a que me da sorpresas un día sí, otro también. Me gusta cuando aparece a la salida de mi clase de italiano o me dice que viene a buscarme. Echo de menos a mi gente, muchísimo. Pero no es de eso de lo que os voy a hablar...
... Ocurrió hace casi nueve meses, lo que dura un embarazo, al menos por lo general. Aún era invierno, pero no era una noche especialmente fría. Sólo fríos, si acaso, los corazones. El suyo y el mío. Nada más entrar supe que debía ser mío y, conforme pasaba la noche, mi teoría se iba asegurando. Él se acercaba y yo le seguía el juego. Llevábamos mentiras a las espaldas, pero creo que esa noche todo estaba permitido. Y fue la primera de muchas. Quién me diría que volvería allí incluso después de dejarlo, de estar separados, aún no entiendo por qué. Por un miedo estúpido e infantil. Te tocó pagar los platos rotos. Mírate ahora. ¡Qué orgullosa estoy de ti! Sin embargo, te veo y ya te estoy echando de menos. Es duro y no quiero despedirte. ¿Acaso no sabes que odio los aeropuertos? Siempre tienen un aire de tristeza. Coge tu vuelo y márchate, pero no me pidas que te llore. No me pidas que te espere acurrucada en mi cama, tapada bajo las sábanas y con una caja de pañuelos, mientras miro sin mirar un episodio de Buffy, que podría recitar de memoria. No me pidas que abrace tu jersey, que mire tus fotos o huela tu perfume. No me pidas que te hable en tu ausencia, que te diga que te quiero o que te echo de menos. Si hago todo esto es porque yo quiero y negaré hasta la saciedad haberlo hecho. Y te diré que yo haré lo propio porque es lo justo y tú me prometerás que no volverás a hacerlo. Te excusarás en los compromisos que zanjaste cuando no estábamos juntos y yo tendré que cerrar la boca, porque supongo que tienes razón. La cuestión ya la sabes, yo no soy así. Me puede más el corazón que los formalismos y me dejo llevar por mi instinto, que hasta ahora no me ha fallado. Lo que fallan son las respuestas, los gestos, las reacciones.
Lina dice que tengo que aprender a ver a las personas con su parte de luz y su parte de sombra, porque somos un conjunto. Que tengo que darme cuenta de las personas me fallan porque sigo atrapada en un mundo de fantasía en el que espero que la gente sólo tenga lado de luz. Soy así y tiene razón.
Busca mi lado de sombra. ¿Lo peor de mí? No sabría decir qué es. Tal vez mi inseguridad, que hace a su vez desencadena montones de cosas malas que me gustaría poder controlar. "Un potrillo descarriado". Recuerda al árbol que tenía que crecer para dejar claro cuál era su espacio. ¡Es tan difícil salir de mi cuento!
Ayer entrevisté a una psicóloga. Me dijo: "Cuida a tu pareja como a una planta: riégala, cántala y no dejes de descubrir nuevas hojas". Está bien. Voy a deshojarte.
Buen viaje, compi.
Anna.
Posted at 12:10 pm by echalefantasia
Permalink
Tuesday, November 06, 2007
Hay nombres en la vida que, por lo que sea, no se te olvidan jamás. Nombres completos con apellidos y todo. Suelen ser personas que te marcaron por algo, bien sea porque se trataba del niño que te pegaba a la hora del recreo, porque era el profesor que siempre te suspendía o, por el contrario, porque fue el único que te dio una oportunidad; puede ser alguien a quien admiraste, amaste, odiaste, repudiaste, idealizaste, enamoraste, desesperaste... Sin embargo, hay nombres de personas que simplemente recordarás toda tu vida. Sin un motivo aparente. Por nada en especial. Son esas personas que dejan huella por algo y, aunque la Historia no las recuerde o borre ese nombre en el tiempo, permanecerán eternas. Vivirán siempre... Mientras tú lo hagas. Mientras mantengas su historia y no caiga en el olvido. Supongo que siempre hay alguien que nunca te olvidará y, ya sólo por eso, tú también serás eterno y habrás dejado huella. Siempre calas en alguien. Siempre eres especial para al menos una persona, así que eso no hay que olvidarlo.
Ya sabes, deja tu huella.
Anna.
Posted at 07:25 pm by echalefantasia
Permalink
|
|