"Me llamo Salam Pax y soy adicto a los blogs. Hay gente que ve los culebrones matinales, yo sigo blogs. Sigo los hiperlinks de los blogs que leo. Viajo por la red guiado por los bloggers. Me enredo en las historias que cuentan. Le�a tantos blogs que ten�a que asignarle un d�a de la semana a cada grupo, sin contar los que le�a a diario. Es una pr�ctica un poco voyeurista, sobre todo con los blogs realmente personales: asuntos cotidianos y triviales que en realidad resultan fascinantes. Vislumbres de vidas muy distintas y montones de escritos asombrosos. Nada de pol�tica, solamente la vida de la gente. C�mo soportan el dolor o la tristeza y c�mo comparten los momentos de felicidad con cualquiera que los quiera leer. Y yo quer�a. No ten�amos acceso a la televisi�n por sat�lite y las revistas solamente pod�an entrar en el pa�s de contrabando. Gracias a los blogs yo pod�a asomarme a un mundo distinto". Salam Pax, el internauta de Bagdad (p.17).

   

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Thursday, September 10, 2009
Estoy preparada

Dicen que cuando alguien te fotografía, una parte de tu alma queda grabada en esa imagen. Me pregunto si también quedarán inmortalizados los recuerdos, las risas...

Hoy he estado mirando fotos de otras épocas de mi vida. En algunas se me veía realmente feliz. En otras, no tanto. O puede que en la foto parezca que lo estoy, pero yo recuerdo ese momento y sé que no lo estaba.

Después he abierto un documento en Word y he empezado a hacer una lista con todas las cosas que quería hacer. Pienso que me queda mucho por aprender, profesionalmente hablando (y en general, obviamente, también). Y algo me dice que esa lista no se acabará. Es como si tuviera un ansia tremenda de aprender, de crecer... Y me sintiera totalmente atrapada.

JC me habla de Oporto. De un viaje que nunca sé si llegará, pero que está ahí y que, de un modo u otro, le marca. Creo que a mí también. Supongo que él ni se lo ha planteado, pero me da mucha envidia. Me gustaría ir a otra ciudad, empezar una nueva vida, conocer gente diferente, otras culturas... Sé que eso se puede hacer viajando simplemente como turista, pero yo quiero algo más. Quiero involucrarme.

Y noto como las cosas que voy aplazando van haciendo una montaña cada vez más grande. Son esos asuntos sin resolver que no hacen más que acumularse.

Este fin de semana toca vestirse de princesa. Una idea que me aterroriza. ¿Por qué últimamente odio tanto las reuniones de ese tipo? ¿Qué me ha pasado? Yo antes no era así. Y hablo con Blue y me dice que no me cree, que yo no soy de esa manera. Me anima a dejar lo que no me hace feliz, a retomar las riendas. Y deseo hacerlo, pero me falta valor.

Son muchas cosas nuevas. Me siento como un bebé: deseosa de conocer el mundo, pero a la vez frágil y delicada, y dependiente. Terriblemente dependiente de alguien que pueda cuidar de mí del modo que yo necesito.

Es curioso. Siempre pensé que buscaba la felicidad. Ahora pienso que me siento feliz cuando protejo a otros.

Tengo miedo y presiento que las cosas van a ponerse feas, pero creo que estoy preparada.

Anna.

Posted at 10:26 am by echalefantasia
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Monday, September 07, 2009
(Otra) Crisis espiritual

Mierda. Ya estoy otra vez igual. Miro el reloj. Los minutos pasan. Y las horas también. Supongo que debe darlo el nombre.

Las ideas pasan por mi cabeza y se llevan la ilusión con ellas. Me siento perdida y no estás para consolarme. Y sé que tú también necesitas consuelo. Dime, ¿qué hago?

Ni siquiera sé qué hacer con mi vida. Ya sabes, con esa pequeña parte manipulable.

Tengo una casa vacía. Quiero llenarla de cosas: de vida. Pero no hay nada.

Me cuesta ser feliz en esta ciudad. También debe darlo el nombre. Y me gustaría coger las maletas y largarme lejos. Pero creo que todo seguiría igual cuando volviese. Supongo que puede huir de muchas cosas, pero no de ti mismo.

Las zapatillas de correr parecen cansadas. Y yo también lo estoy. Tengo que tomar una decisión y estoy asustada. ¿Hago lo correcto? Imagino que depende de quién mire. Y lo cierto es que me da igual. Sólo quiero ser feliz.

Echo de menos la paz del zulo con encanto y sus puestas de sol. Echo de menos el mar, el río y la arena. Echo de menos esa sensación que me resultaba tan extraña y a la vez tan gratificante. Me sentía en paz. Y las risas, las fotos, las sábanas revueltas...

Voy a decirle cuatro cosas a esas zapatillas y le diré al reloj que pare. Voy a dejar de contar los minutos que no valen nada y a pensar más en mí.

"¿Qué va a ser esta vez, astronauta?", me pregunta ella. "Sólo quiero no sentirme enjaulada", respondo yo.

Anna.

Posted at 05:59 pm by echalefantasia
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Saturday, September 05, 2009
El murciélago

"Hay un universo de pequeñas cosas que sólo se despiertan cuando tú las nombras". Eso es lo que decía Alejandro Sanz en aque disco maldito. Yo estaba segura de que me traía mala suerte. Al fina te das cuenta de que no hay más suerte que la que tú te construyes. Es algo de lo que ya he hablado otras veces.

Siempre he pensado que la felicidad venía con fecha de caducidad y supongo que me daba miedo consultarla. Era mejor vivir el momento mientras durase y no amargarse pensando en cuándo ocurriría. Y de pronto estoy en las fiestas de un pueblo a las que fui hace ya mucho tiempo. Sabía que ella estaba allí. Es algo parecido a lo que me pasa con las arañas: noto su presencia.

Aún así creo que siempre se me dio bien resolver ese tipo de situaciones. Creo que actúo de un modo diferente al que la gente espera. Por eso, cuando me dices que me conoces y que haría tal o cual cosa en X situación, entonces pienso en lo mucho que te queda por ver y en que no sé si eso tiene por qué gustarte.

JC dice que pongo fantasía a las cosas que cuento. Supongo que por eso este blog se llama como se llama. Supongo también que las cosas son más bonitas cuando se miran desde otra manera. Y entonces recuerdo aquella vez que me invitaste a tumbarme sobre la cama y 'jugar' a lo que yo llamaba 'el murciélago'. Querías que mirara las cosas desde otra perspectiva. Y lo cierto es que ya había jugado a ese juego otras veces, pero parecía diferente.

A veces me gustaría darte un lápiz y decirte que dibujases lo primero que se te pasase por la cabeza. Seguramente me dirías que no se te da bien pintar, pero terminarías accediendo. No sé lo que trazarías con tus lápices de colores, los mismos con los que te imagino cuando me dices que estás 'trabajando'. Sólo sé una cosa: no me dejaría indiferente.

Y entonces recuerdo otra historia. Es una historia un poco triste que habla sobre un balón de baloncesto y también sobre un candado. Trata de un corazón de roto, de lágrimas y de decisiones mal tomadas. De actuaciones mal llevadas. Me veo justificando los impulsos que condujeron a una persona a la que ni siquiera conocí y a la que no aprecio (precisamente). Creo que en el fondo todos nos equivocamos alguna vez, todos somos cobardes.

Ahora voy a tumbarme sobre la cama y mirar el mundo al revés. No sé si tiene mucho sentido o no, pero siento que así todo parece estar en orden. Tal vez de paso caigan los sueños rotos o los pensamientos negativos. Puede que incluso desaparezcan los miedos más enredados a esa parte de sombra con la que yo misma debo aprender a manejarme.

¿Juegas?

Anna.

Posted at 02:41 pm by echalefantasia
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Thursday, September 03, 2009
Yo no soy tu ángel, pero lo intento

Me gustaría decir que soy mejor persona de lo que en realidad soy, pero estaría mintiendo. Tampoco puedo decir que sea un monstruo, pero hago daño. Y tú seguramente te preguntes que quién no lo hace, pero comprenderas, amigo, que eso poco puede reconfortarme en este momento.

A veces he hecho daño a gente que no se lo merecía. Y últimamente he hecho llorar a dos personas. Una probablemente se lo merecía, pero la otra, sin duda, no. Y esa misma persona me decía que por qué siendo bueno como era, había sufrido tanto. Es lo mismo que me preguntaba una vez tras otra cuando estaba en el hospital: ¿por qué a mí?

Y ahora estoy en casa, con la ventana a medio abrir. El sol entra casi con reparo, como si tuviera miedo de molestarme. Y yo me acurruco en la cama, me pongo canciones en italiano y no paro de dar vueltas. Al final ninguna postura es la correcta: ni en la cama, ni en la vida.

Pero me gusta correr y sentirme libre. Me gusta ver un atardecer en la playa. Me gusta salpicar el agua y caerme al suelo cuando no puedo hacerme daño. Me gusta reír y sentir que estoy en el momento y en el lugar perfecto.

Hace unos meses me sentía encerrada y recordaba aquella frase de 'Desayuno con diamantes', cuando Paul le dice a Holly: "Muy bien, nena, esta jaula te la has contruido tú sola". Creo que por eso siento tanta empatía con Holly. Porque creo que los lazos a veces están mal atados. Porque si los lazos se desatan, ¿tiene arreglo?

Y él me mira con sus enormes ojos y las pestañitas largas y espesas, completamente empapadas. Me habla del daño que le hicieron y del pánico que siente a volver a sentir lo mismo. Y yo vuelvo a sentirme mala cuando pienso en lo que haría a esa persona por haber sido tan mala con alguien que es tan bueno. Y zas. Bofetada de realidad. ¿Acaso no te das cuenta, Anna, de que tú has hecho lo mismo?

Sólo puedo prometerme a mí misma que no volveré a hacerlo. Y me lo repetiré cada día, para recordármelo. Y tengo que hacerte saber que no todos somos iguales.

Me dice que el dolor estuvo guardado durante meses. En realidad, hace casi ya un año. Y yo comprendo lo que dice. A veces no eres capaz de hablar con nadie. A veces las preguntas se amontonan en tu cabeza y se golpean las unas a las otras, para intentar ser la primera en alcanzar una respuesta. Pero, ¿sabes? A veces esa respuesta la trae el tiempo... y la serenidad. Cuando eres capaz de ver las cosas de lejos, desde otro ángulo. Es como cuando juego con mi cámara y los objetivos: todo depende de cómo se mire.

Y no siempre hay una respuesta. Pero llega un día en que te sientes aliviado. Un día que encuentras la paz. Y en ese momento, sin ninguna causa aparente, viene todo a la mente y te derrumbas. Te derrumbas hasta que parece que ya no ha quedado nada. Entonces, y sólo entonces, es cuando te puedes empezar a sentir bien.

Sabes que en mi caso, no encontré la paz hasta que me topé con la verdad. Una verdad que ya sabía, pero que necesitaba oír salir de sus labios. Y cuando estuve frente a frente con ella, me asusté y tuve miedo. Sin embargo, una noche, todo pareció ponerse en orden.

¿Esperar a estar bien para tomar una decisión o tomar una decisión para estar bien?

Corrí todo lo que pude. El resto ya lo sabes.

Así que corre lo que necesites. Llora cuanto quieras. Pero lo que nunca debes olvidar es que al final del camino estaré ahí, para secarte el sudor o las lágrimas.

Puede que no sea una santa, pero siempre cuidaré de ti.

Anna.

Posted at 11:58 am by echalefantasia
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Friday, July 31, 2009
Cómo hemos cambiado

Hace mucho, mucho tiempo que no escribía. Las cosas han cambiado mucho de un año a esta parte. Han cambiado tanto que ni sé por dónde empezar.
Sigo trabajando en el periódico, pero las cosas se han puesto realmente feas. Todas las personas que me han importado han ido desapareciendo y ahora estoy un poco desubicada. He perdido mi sitio en la fila y trato de volver a encontrarlo, pero no resulta fácil.
En cuanto a avances personales, ha habido alguno que otro. ¡Por fin tengo piso! Es un piso perfecto para una persona. Tengo todo lo que necesito en él y me sobra, al menos en cuanto a necesidades básicas. ¿Qué falta? Compañía.
Y sí, porque Al ya no está en mi vida. Bueno, estar está, pero de otra manera. Fue una ruptura muy dolorosa que, de hecho, aún hoy duele. Cuando confías en alguien y te hacen daño, ese dolor se multiplica. Es un sentimiento con el que no contabas.
Aún a estas alturas me pregunto qué pasó y por qué se nos fue de las manos. Porque aunque fuese él quien hizo que todo saliera por los aires, ya antes se había destruido todo.
Recuerdo un viaje amargo a Las Vegas. Un paseo en barco en el que pasé mucho frío y él no me protegió por su ego. Recuerdo salir muy tarde del periódico e ir a verle, siempre con el miedo de encontrarme allí a otra persona. Algo me decía que eso ocurriría antes o después. Sabía cómo era él, pero, ¡qué tontería! Pensé que conmigo sería diferente. Supongo que siempre se piensan esas cosas...
Después llegó Navidad. Una Navidad fría, forzada. El espacio que había entre nosotros cuando nos íbamos a la cama, cada vez era más y más grande.
Una noche, me enteré de que él había quedado con alguien. Ese mismo alguien de quien me había dicho que se iba a alejar para evitar tener problemas conmigo. Joder, si eso es alejarse...
Me planté en su casa con un ataque de nervios. Sabía lo que sabía y no estaba dispuesta a irme de allí sin respuestas. Pero antes de poder hablar, me vine abajo. Me puse a llorar desesperadamente y él... Él ni se inmutó. Permaneció de pie, callado, mirándome. Al final, no sé muy bien por qué, me dio un abrazo. Supongo que en el fondo no le gusta verme llorar. Sin embargo, ese abrazo fue más frío que toda la Navidad. Me di cuenta de que por su parte allí ya no había más sentimientos.
Pero idiota de mí, seguía necesitando respuestas. Nos fuímos a su habitación y estuvimos hablando. Más bien yo hablaba y él respondía con gruñidos o gestos que me mostraban una clara indiferencia. ¿Qué había pasado con mi Al? ¿Quedaba algo de él en ese chico que tenía delante?
De pronto, me di cuenta de lo absurdo que era todo. Que él ya no me quería y que le daba igual si desaparecía esa noche y no volvía a saber de mí. Me cambié de ropa todo lo rápido que pude y cogí lo imprescindible para volver a casa.
Me dijo que no me fuera, pero a quién voy a engañar, no había demasiado sentimiento en aquellas palabras.
Salí por la puerta y él no dijo nada. No hizo nada. Simplemente, dejó que me fuera sola, llorando, sabiendo lo que sabía.
Esa fue una de las peores noches de toda esta pesadilla.
Días después, fui a por el resto de mis cosas. Fue algo realmente doloroso. Como recoger los trozos rotos de un corazón pedacito a pedacito. Estaba hundida y algo me decía que iba a tardar en superarlo.
Por su parte, creo que no fue realmente consciente de lo que había hecho hasta que llegó a casa y se la encontró sin mis cosas. Entonces sus mensajes pasaron del: "Perdóname, no sé lo que quiero" al "Por favor, vuelve, he sido un idiota". Pero las cosas no son así. Yo nunca he sido el juguete de nadie. No podía pedirme que olvidara todo lo que había pasado sin más. Además, quedaba un asunto pendiente que él seguía negando: sus encuentros con su compañera del trabajo.
Pasaron cinco meses. Durante ese tiempo, le he cogido el teléfono casi siempre. No sé por qué. Es un comportamiento absurdo y autodestructivo, pero asi nos comportamos tras la ruptura los que somos como yo. Hablamos, no sé por qué. Trivialidades. La mayoría de las veces hablábamos cuando yo volvía del trabajo en el coche y siempre terminaba llorando. Creo que por eso, cada vez me gusta menos conducir.
Y un tiempo después, una noche sin más, volví a preguntarle. Esta vez sí hubo respuesta: "Sí, me acosté con ella". Esas palabras se me clavaron como un cuchillo perfectamente afilado, perfectamente destructivo, como Al. Pero debo reconocer que una parte de mí se quedó en paz. Las cosas empezaban a encajar. Tenía respuestas, esas que tanto había esperado. Ahora podía empezar de nuevo. Ahora sabía que la culpa no era mía, como él se había empeñado en hacerme ver. No fui yo quien se alejó, fue él.
Y puede que yo fuera una imbécil por haberlo visto venir y no haberlo impedido, pero no estaba en mi mano hacer tal cosa, sino en la suya. No fui suficiente para él y decidió cambiarme por otra, pero yo no tenía la culpa. Había hecho todo lo posible por salvar algo que ya estaba hundido.
Pero en esta batalla, uno de los dos había perdido más. Puede que yo hubiera aplastado mi amor, mi valor, mi orgullo, mi confianza... Pero él había perdido a la persona que más le ha querido en esta vida y dudo mucho que pueda encontrar a alguien que le quiera la mitad que yo.
Esa es la realidad.
Me destrozó la vida y he estado muy mal durante meses. Pero el tiempo pone a cada uno en su sitio. Yo ahora sólo espero que llegue el lunes para poder irme a Gandía y alejarme de todo. No quiero pensar en nada: ni piso, ni trabajo, ni Al.
Ahora sólo queda seguir hacia delante. Mirar atrás nos podría convertir en estatuas de sal...
Anna.

Posted at 10:22 am by echalefantasia
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Friday, June 13, 2008
La vida no es una película

Junio antes tenía otro valor. Era el mes de las vacaciones, del calor. De salir con tus amigos y disfrutar de ellos y del buen tiempo. Ahora junio es como enero o como noviembre, sólo que no hace tanto frío. Sin embargo, este mes está siendo el del aprendizaje.
Desde que empecé a ir a la Autoescuela soy mejor peatón. Ahora valoro cosas que antes no hacía y dejo pasar a los coches, sobre todo cuando están en rampa, porque es cuando más se me cala el coche a mí.
Ya no tengo tanta ansiedad ni me molesta que me grite el profesor. Si lo hace, simplemente desconecto. Es como si le bajara el volumen. Le doy la razón como a los tontos y, simplemente, trato de no volver a meter la pata.
¿En el curro? Paula se fue y me quedé desconsolada. Es una mierda sentarse sola y no tener a tu lado a tu amiga, esa que te animaba cuando estabas mal y te mandaba un mensaje al llegar a casa para asegurarse de que estabas bien antes de irse a dormir.
Ahora me van a cambiar de sitio por cuarta vez desde que entré en la empresa. Nuevo compañero al lado y nuevo reto profesional, porque ahora en lugar de escribir sobre Tele, lo haré sobre Gente y sobre Moda y Belleza. Me resulta divertido. Tengo la presión de intentar hacerlo tan bien como lo hacía Paula, pero eso a la vez lo hace emocionante.
El miércoles pasado tuve mi cita semanal con Lina. Me dijo que en el trabajo tenía que comportarme como una reina y que sólo así me respetarían. Debo aprender a decir no y a no dejar que me coman terreno. Yo le dije que a veces me sentía como Betty la fea, tratando de sobresalir sin éxito. Sin embargo, siento que las cosas están cambiando y yo me estoy endureciendo.
En lo personal, reconozco que he dejado mi vida un poco aparcada. Lo sé, es un error, pero es que últimamente no tengo tiempo. Ayer viendo un episodio de 'Sexo en Nueva York', Samantha dejaba a su novio porque una vez le pilló engañándola. Le devolvía un anillo que él le había regalado y se marchaba después de decir algo como: "Tratarás de no hacerme daño hasta la próxima vez que lo hagas y yo no puedo pasarme la vida subiendo once pisos corriendo porque tenga miedo de encontrarte con otra". Esa frase me marcó y me hizo pensar. Llamé a Al y se lo conté.
¿Se puede recuperar la confianza una vez que la has perdido? ¿El secreto consiste sólo en dejar que pase el tiempo y "olvidar" o es que olvidar significa tratar sólo de pensar en otra cosa, aunque el miedo y la duda estén siempre ahí?
Al me preguntó si iba a dejarle y le dije que no estaba entre mis planes. Yo y mis series... "La vida no es una película", me dijo él. Y tiene razón, pero se le parece demasiado.
Anna.

Posted at 11:11 am by echalefantasia
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Wednesday, May 14, 2008
Paura di tutto

Miércoles. Llueve. Mierda, tengo clase de conducir. Me visto corriendo y me voy rumbo a la autoescuela. Mierda otra vez, se me va a ondular el pelo. ¡Maldita lluvia! La clase no va mal. He conseguido controlar al Polifemo que habita en el interior de mi profesor a base de hacer las cosas mejor. Así no tengo miedo al coche. Profe 0, Ana 1.
No entiendo a la gente de mi trabajo. Cada día me cuesta más. Hasta hace poco Caracol era una de las pocas personas en las que confiaba. De pronto, el lunes me encuentro un email suyo poco amigable que no logro entender. ¿Pero qué les pasa a todos? ¿Acaso están siendo víctimas de una especie del virus de la enemistad? ¿Qué mosca les ha picado? No lo entiendo. Pero, ¿sabéis qué es lo peor? Que ya me da igual.
Llego al trabajo y me encuentro a Pau, que se baja a desayunar con otros dos compañeros y me dice que me vaya con ellos, pero no, encuentro la excusa perfecta para evitarlo y vuelvo al trabajo veinte minutos después. ¿Para qué voy a ir? Si sé que todo lo que diga será utilizado en mi contra. Estoy cansada de ser analizada. Pau no tiene la culpa, pero es que, sinceramente, tengo miedo.
Entonces llega la hora de la comida y tres cuartos de lo mismo. Hoy me agencio una rueda de prensa que tiene lugar a medio día para evitar comer con ellos. ¿Me están apartando del mundo? O peor aún, ¿me estoy apartando yo?
Y justo esta semana Al no puede venir ningún día. Me siento muy sola.
Entonces veo a Hugo en la distancia. Hugo es un encanto. Muy buen chico. Cuando me ve me abraza y me da dos besos muy alegre, porque hacía tiempo que no nos veíamos. Y yo pienso lo agradable que es ver que alguien se alegra de verte. Ya sabéis, notar un cariño, un algo.
No estoy triste, estoy desconcertada, en alerta.
Me acerco con mi solicitud de vacaciones a uno de mis jefes y, sorprendemente, no me pone ni una pega. Regreso más feliz a mi sitio pensando que no me vendrán mal unos días de relax.
No sé qué pasará después. De momento, despacito, paso a paso. "No te embales", como dice mi profe. Supongo que todo es cuestión de ir siempre hacia delante, pero sin dejar de mirar por el espejo retrovisor, y es que nunca sabes quién te la puede jugar.
Anna.

Posted at 10:35 am by echalefantasia
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Saturday, May 10, 2008
Lo que yo hice

Tres referentes televisivos para tratar de encontrar respuesta a mis preguntas. ¿Será que estoy obsesionada con el trabajo (relacionado con el mundo de la televisión) o que se hacerca el día del friki? Sea como sea, voy a proceder a diseccionarme.

¿Qué haría Carrie Bradshaw?
Supongo que Carrie es un poco el reflejo de mis dudas existenciales en el complicado terreno del amor. Una periodista que escribe sobre sentimientos en un ordenador portátil y que cuando se deja llevar por el corazón sale dañada, mientras que si se deja llevar por la razón se siente sola.
Cuando fui a Londres la semana pasada (Dios, parece que han pasado meses) me asustaba la idea de llegar a casa, hacer la maleta corriendo, llegar al aeropuerto y montarme en el avión. Será que nunca había cogido sola un avión, o que temía no saber desenvolverme en inglés. Puede que temiera no estar a la altura del periódico o de los otros periodistas, o tal vez que no supiera comportarme o qué sé yo. Todo eran dudas. Respiré hondo y pensé que no debía agobiarme.
Al final todo salió bien. Disfruté de una habitación de lujo en un hotel de cinco estrellas en pleno corazón londinense. Fui a Gap y a otras tiendas que no hay en Madrid y me di una ducha de esas que te dan la vida para preparame para el acto al que había sido invitada.
Junto al brillo de labios, en el bolso guardé mi libreta, mi boli, la grabadora y la cámara de fotos. Ya sabéis, esa clase de cosas que no pueden faltar si eres periodista (salvo lo del brillo de labios si eres hombre) y... Bueno, ¡a divertirse!
Sin embargo, cuando ves que puedes desenvolverte sola, que no necesitas a nadie... Es cuando más en falta lo echas. Y ahí estaba él, conmigo, de alguna manera.
Cogí el teléfono y me abrí paso entre el chico de las gafas en forma de corazón y el mafioso con el traje blanco. Me senté en la escalera que iba a dar a los baños y marqué su número, precedido por el 0034.
Le dije cuánto le echaba de menos y que nada era lo mismo si no estábamos juntos. Me di cuenta de que me faltaba mucho por hacer y que necesitaba que él estuviera a mi lado.
Un reto profesional superado. Creo que Carrie se hubiera sentido orgullosa.

¿Qué haría Buffy?
La ansiedad no es buena y la mía está por las nubes. Las clases de conducir son una dosis de adrenalina que me mantienen alterada hasta el mediodía. No sé a qué velocidad llega a poner su coche Fernando Alonso, pero el Seat León de la autoescuela a 40 por hora a mí me conecta mucho más con el asfalto.
Vi que el profesor no sabía expresarse y que el nuestro era un claro problema de comunicación. Es evidente que nunca podré hacer bien lo que me pide si no le entiendo. Así que cogí y paré el coche paralela al bordillo y le dije: "Muy bien. ¿Qué es lo que quieres que haga?". Él me miró como si hablara chino, así que continué. "Sí, verás, me estás pidiendo que haga algo y yo no te comprendo. Por favor, explícate para que ambos podamos entendernos". Y acto seguido hice lo que me pidió y todos tan contentos. La clase fue un éxito y yo me fui al trabajo con la moral un poco más alta.
Buffy me habría dado una palmadita en la espalda. Puede que ella hubiera utlizado la fuerza, pero aún recuerdo cierto discursito que terminaba con un apremiante: "Has estado grandiosa".

¿Qué haría Veronica Mars?
Supongo que este es el peor punto de todos. El trabajo. Cuando tu trabajo ocupa el 85 por ciento de tu tiempo (y no estoy exagerando) tiendes a desarrollar parte de tu vida con tus compañeros. Eso es inevitable. Y a veces cometes el error de creer que algunos son de fiar.
Soy trabajadora, tranquila (al menos en apariencia o en el trato con ellos) y buena compañera, de eso estoy segura. Pero cuando aguantas chistes repetitivos de alguien que no te hace gracia terminas saltando. Y más aún si un compañero te niega un favor y encima te pone en evidencia delante de tus jefes.
Su personalidad me saca de quicio. No es Llongueras, así que ¿por qué no deja de juzgar mis peinados? Si me he cortado el pelo es porque me da la gana. Si me pongo faldas cortas, me da igual que no te parezca apropiado y si te paras un momento, podrías comprobar que tu olor es detestable y que ir a cortarse las puntas de vez en cuando es algo más que aconsejable.
Si tú te pones chulo delante de mí, no creas que voy a agachar siempre la cabeza. "Déjalo, olvídate". No volveré a pedirte ayuda, pero hazme el favor de no pedirme tú a mí que te corrija una página hasta que sepas poner comas y tildes y todos estaremos contentos.
Y Al me manda un email diciéndome que nunca me había visto tan enfadada con alguien que no fuera él y me doy cuenta de la de veces que he pagado con él mis disgustos relacionados con el trabajo. Ese baño me ha visto llorar más que ningún otro, pero no dejaré que ningún compañero vea una sóla lágrima
Y bajo a comprar algo para merendar con las dos únicas personas a las que aprecio de ese maldito lugar que me quita el sueño. Y me dicen "lo de B".
B es una zorra que no sabe con quién se la está jugando. Veronica Mars lo tendría claro y yo también. Voy a ser muy clara, pero si quiere joderme, ella tiene las de perder. Es lo que tiene hablar con una copa de vino blanco en el baño de las chicas una noche de un jueves que hubieras preferido olvidar.
Ya he dicho que mi ansiedad estaba por las nubes.
Cancelo mi cita con Lina. Ni siquiera ella podría ayudarme. Decido optar por una intensa sesión de deporte y cuidados a mi persona.
"Sé que necesitas más tiempo para ti. Llámame cuando te apetezca y voy a buscarte", me dice Al.
Hay quien dice que si alguien es demasiado bueno para serlo, es porque tal vez lo sea. Pero hoy es mi punto fuerte. Le necesito. Pero también necesito estar bien.
"Dame una hora", le digo. Ya estoy a punto.
Anna.

Posted at 06:08 pm by echalefantasia
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Thursday, May 08, 2008
Los faltos de cariño

Ayer Al me dijo que yo "era oscura" y sólo porque me gusta indagar.
El imbécil de P me dice que no le gusta mi chaqueta y yo le digo: "A mí no me gustas tú".
Y llego a casa después de un día muy duro y advierto que me dejen sola.
Hoy estoy que muerdo. Mañana toca autoescuela y temo que mi profesor vuelva a hacerme llorar.
Todo estaba bien hace una semana. Es increíble como las cosas pueden ponerse patas arriba.
Baltazor decide ponerse simpático y hasta me invita a su cumpleaños. Supongo que todo me lleva a la irremediable pregunta: ¿por qué ahora?
Me doy cuenta de que al final quien me dio tantos dolores de cabeza es la única persona sincera de mi entorno y que todos mis problemas vienen del trabajo.
Me mandan a Londres y me voy muy ilusionada. Trabajo y vivo la noche londinense para pasarme una hora y tres cuartos intentando llegar al aeropuerto, mientras charlo con el taxista polaco en inglés.
E indagando, como critica Al, descubro dos cosas. Una, que GP ha hecho una prueba para el periódico donde trabajo y... Le han cogido. Sin embargo, él decide rechazarlo por mi presencia. GP 1, Anna 0. y Dos, que todo el mundo tiene blog y la gente no debería poner su nombre y apellidos si no quieres que alguien descubra lo que sientes y/o piensas, sobre todo si vas a hablar de temas... delicados.
Me quedo con las visitas a Chuchi y Miguel, que siempre tienen una sonrisa en la boca. Odio la falsedad. Me pone triste.
Cojo 'El club de los faltos de cariño' que JJ me regaló por mi cumpleaños y leo un montón de verdades sobre la libertad de expresión y algo que me hace gracia. "Cuando necesitas controlar algo de tu vida te cortas el pelo". Me llevo la mano en la cabeza y echo en falta mi larga melena.
Mi sis, que está secándose el pelo y alarga el cable del secador para hablar conmigo, en la habitación de al lado, y me dice: "Me encanta tu peinado".
Anna.

Posted at 10:45 pm by echalefantasia
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Tuesday, April 15, 2008
Te invito a desayunar

Es bueno estar alerta. Te mantiene al tanto de los cambios y el palo es menos duro. ¿Hablo demasiado de la desconfianza? Supongo que se debe a que es lo que ocupa la mayor parte de mis pensamientos.
No me arañes la conciencia. Siempre tuve claro lo que quise y lo he protegido en todo momento. No apostaría un duro por nadie, pero si por algo, por esto. Porque te miro y me importas.
Y te llamo para contarte el último sueño absurdo y tonto que he tenido, y me dices que recuerde mi libro de interpretación de los sueños. En él lo que se dice es que lo malo siempre es bueno, y lo bueno, malo. Una premisa sencilla a la que hago caso según mi conveniencia.
Es como cuando conducimos y me dices que pare y yo paso y sigo andando porque me apetece, y es cuestión de tiempo que empiece mis clases, pero ahora parece que falta un siglo. Dichosas listas de espera...
Y mando un e-mail en el que hablo de que he mejorado mi tiempo y me doy cuenta de que lo único que va mejor es que ya no trabajo los domingos, pero sigo saliendo tarde.
El compañero que tengo temporalmente delante llega con una sonrisa de oreja a oreja y me dice que él siempre está así. Y yo pienso: "qué suerte", y le animo a seguir así. Es el mismo que me dijo que su compañero era algo raro, supongo que porque son la noche y el día, ya que éste siempre está triste, y es que aunque sea más joven que él, es jefe y los cargos pesan.
Y si no que se lo digan a mi compi, recién ascendida a jefa también, que quiere quedarse embarazada y yo pienso que debería relajarse o el niño saldrá estresado ya del parto.
Y aquí estoy, con la 'Marie Claire' que Paula me ha traído, esperando a bajar a por un sandwich para comer, aunque lo que más me gustaría es poder echarme un sueñecito, como aquella compañera de mi antiguo curro que se traía una almohada y se la ponía sobre la mesa. Increíble.
Te llamo y te pido que no vuelvas a fastidiarla. Te lo ruego. Otra más y terminarás destrozándome. Estás esperando a ser atendido y yo pienso en lo que me gusta prepararte el desayuno. Podría prepararte todos los de cada día por siempre y eso me haría feliz.
Te echo de menos.
Anna.

Posted at 03:37 pm by echalefantasia
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