La vida no es una película
Junio antes tenía otro valor. Era el mes de las vacaciones, del calor. De salir con tus amigos y disfrutar de ellos y del buen tiempo. Ahora junio es como enero o como noviembre, sólo que no hace tanto frío. Sin embargo, este mes está siendo el del aprendizaje.
Desde que empecé a ir a la Autoescuela soy mejor peatón. Ahora valoro cosas que antes no hacía y dejo pasar a los coches, sobre todo cuando están en rampa, porque es cuando más se me cala el coche a mí.
Ya no tengo tanta ansiedad ni me molesta que me grite el profesor. Si lo hace, simplemente desconecto. Es como si le bajara el volumen. Le doy la razón como a los tontos y, simplemente, trato de no volver a meter la pata.
¿En el curro? Paula se fue y me quedé desconsolada. Es una mierda sentarse sola y no tener a tu lado a tu amiga, esa que te animaba cuando estabas mal y te mandaba un mensaje al llegar a casa para asegurarse de que estabas bien antes de irse a dormir.
Ahora me van a cambiar de sitio por cuarta vez desde que entré en la empresa. Nuevo compañero al lado y nuevo reto profesional, porque ahora en lugar de escribir sobre Tele, lo haré sobre Gente y sobre Moda y Belleza. Me resulta divertido. Tengo la presión de intentar hacerlo tan bien como lo hacía Paula, pero eso a la vez lo hace emocionante.
El miércoles pasado tuve mi cita semanal con Lina. Me dijo que en el trabajo tenía que comportarme como una reina y que sólo así me respetarían. Debo aprender a decir no y a no dejar que me coman terreno. Yo le dije que a veces me sentía como Betty la fea, tratando de sobresalir sin éxito. Sin embargo, siento que las cosas están cambiando y yo me estoy endureciendo.
En lo personal, reconozco que he dejado mi vida un poco aparcada. Lo sé, es un error, pero es que últimamente no tengo tiempo. Ayer viendo un episodio de 'Sexo en Nueva York', Samantha dejaba a su novio porque una vez le pilló engañándola. Le devolvía un anillo que él le había regalado y se marchaba después de decir algo como: "Tratarás de no hacerme daño hasta la próxima vez que lo hagas y yo no puedo pasarme la vida subiendo once pisos corriendo porque tenga miedo de encontrarte con otra". Esa frase me marcó y me hizo pensar. Llamé a Al y se lo conté.
¿Se puede recuperar la confianza una vez que la has perdido? ¿El secreto consiste sólo en dejar que pase el tiempo y "olvidar" o es que olvidar significa tratar sólo de pensar en otra cosa, aunque el miedo y la duda estén siempre ahí?
Al me preguntó si iba a dejarle y le dije que no estaba entre mis planes. Yo y mis series... "La vida no es una película", me dijo él. Y tiene razón, pero se le parece demasiado.
Anna.