¿Jugamos? Así de fácil empezaba todo cuando éramos pequeños. Estoy en la primera de mis dos (e innecesarias) horas de descanso, esperando que llegue Al para comer con él. Este finde han pasado algunas cosas que han hecho que vea el vaso medio lleno y se lo debo a una persona que, sin darse cuenta, me ha ayudado mucho.
Un cine, una tarde de compras, la ropa me vale, nos vamos a pasar el día a Seseña, luego de cena para despedir a mi padre, que se va otra vez de viaje, tirados en la cama viendo 'Héroes', una partida a un Trivial en la Play, conducir y algunas otras cosas son las que me he permitido hacer este finde. Todo muy normal, ¿verdad? Creo que eso es lo que echo más en falta, la normalidad.
Y hoy es lunes, día de grandes propósitos. De hecho, cada lunes es para mí como un 1 de enero. Sólo espero que esta vez logre llevar a cabo todo lo que he planeado.
Y la directora se pasea por aquí "pescando" a las víctimas de uno a uno para llevarlas a su despacho. ¿De qué les estará hablando? ¿Estaré de nuevo sentada frente a ella, al otro lado de esa mesa que tanto respeto me infunde?
Hoy uno de mis compañeros me ha regalado un autógrafo dedicado de Tony Elías y lo tengo aquí con la colección de regalitos que me hace Paula y los dibujitos de Chuchi y me doy cuenta de que mi ordenador empieza a parecerse a mi cuarto, pero ¿significa eso que me siento como en casa? No, por supuesto que no.
El jueves pasado salimos de 'fiesta'. No os quiero ni contar cómo terminó la noche. Chuchi me trae un Baileys y yo pienso en lo mala que me puse la última vez que mezclé, y lo tomo mientras me seco algunas lagrimitas. Estoy triste, creo que todos lo saben. Pero decido ir con los demás al karaoke, cantarme alguna y hacer algunas fotos. Al menos así tendré algo de lo que reírme después.
Sigo con esa penita dentro que me acompaña. A veces es como si me arañase, como si quisiera salir. Otras se acomoda y se echa a dormir, pero no se va. Me planteo por un momento olvidarlo todo, y se lo digo a Al mientras estamos en un portal esperando a que deje de llover, pero sigue lloviendo y creo que él ya ni sabe por dónde voy.
Me dice que las chicas le damos muchas vueltas a todo y yo creo que no es una cuestión de sexos, sino de actitudes ante la vida. Y si a mí me preocupa algo, no puedo fingir. Siempre fui muy transparente. Eso es lo que le digo a Borja en la tarjeta que le dejo para que sepa que todo va bien entre nosotros, al menos por mi parte. Le digo que tampoco sabe ser falso y eso me gusta en la gente. Y Borja viene y me da un abrazo, y nos ponemos a hablar y tan bien. Y es que si las cosas se hablan, es cierto que la gente se entiende.
Siempre he dicho que perdono, pero no olvido. Y es que me resulta imposible olvidar lo que he sentido cuando alguien a quien quiero me ha hecho daño. Estoy cansada de tener esa sensación. Supongo que todo sería diferente si yo también fuera distinta. Si fuese más dura, más valiente, o si me atreviera a decir lo que pienso y no me lo cayase tantas y tantas veces por respeto, por miedo o por dejadez. Y sí, es que ya hay muchas cosas que me dan igual, pero muchísimas más que no y eso es algo que nunca podré cambiar.
Y aún falta media hora para que Al regrese, así que me pongo a descargar fotos de mi cámara. Estaba en lo cierto. Las veo y sonrío. Lo importante es no dejar de sonreír.
Anna.
Posted at 02:33 pm by echalefantasia
 | Posted by Aradiah @ 04/15/2008 10:23 AM PDT |  |
JEJEJE! m encanta eso de que los lunes son siempre como 1 de enero ;)
te enteiendo perfectamente en eso de perdonar pero no olvidar, cuando te han hecho daño...cómo vas a hacer borron y cuenta nueva??
por lo menos, sonríe. Todo se ve más bonito con uan sonrisa en la cara |
 |