Hoy he estado viendo “Sexo en Nueva York”. Carrie estaba
escribiendo sobre los hombres que sólo salen con modelos. Ella tira hacia la
superficialidad hasta que se topa con uno de ellos que le dice algo como: “Al
final te quedas con la mujer que te hace reír”. Me ha gustado.
Últimamente creo que no hago reír demasiado a Al. No voy a
llamarle más Pumuky porque en realidad nunca le llamo así y además todo el
mundo sabe quién es, así que le llamaré Al porque es la forma en la que me
gusta llamarle y sé que a él también le gusta más.
El caso es que estos días o más bien estas últimas semanas no
estoy muy bien dentro de mí. No hago más que recibir quejas y las comprendo. Elo
me manda un mail y me dice que nunca la cojo el teléfono y tiene razón y sé que
debería llamarla, pero al final siempre se me hace tarde y cuando me quiero dar
cuenta, ya no son horas. Mede se queja de que ya no quedamos tanto. Padalecki
se acaba de mosquear conmigo porque habíamos quedado hoy y ya no tengo días del
finde porque estoy hasta arriba. Quería haber quedado con Marita y hemos
intentado encontrar un hueco sin éxito. Faith no me dice nada porque es muy
discreta, pero sé que lo piensa. Y a mí me duele que estas personas piensen que
no son importantes o que las descuido, cuando verdaderamente es mi trabajo el
culpable de todo. Quiero estar con ellos, verlos a todos y dedicarles el tiempo
que se merecen y sé que esto al final me va a pasar factura, y yo no quiero
perderles. Muchas veces mis compañeros me dicen: “Bienvenida a (el periódico)”,
o “Anna, vete pronto hoy que si a ti te queda aún algún amigo, igual puedes
verle”. Y a mí esas frases me deprimen un montón.
Y Al me escribe una carta y me dice que parece que estoy
empeñada en ser infeliz. Que cuando hablamos de cosas bonitas, le doy la vuelta
a todo y me doy cuenta de que tiene razón. Le digo que estoy acostumbrada a que
todo se estropee y volvemos a lo mismo de siempre. Yo y mi búsqueda
interminable de un estado que no sé si se puede alcanzar. Creo que mi problema
es que sigo creyendo que existe la posibilidad de que todo se perfecto y eso es
algo que, simplemente, no puede ocurrir. Tal vez temporalmente. Ya sabéis, esas
rachas en las que uno piensa: “Todo va bien”.
Hace poco operaron a mi madre de la rodilla e intento hacer
de enfermera. Se me parte el corazón cuando tengo que pincharle en la tripita y
ponerle una inyección. Dejé la Terapia
Ocupacional porque no era mi vocación, así que lo de
enfermera… Pero si me duele más, es porque es ella a quien pincho. Luego está
el tema del sábado, día en que Al me presenta en sociedad y no pienso hablar más
del tema, que me pongo de los nervios. Nunca me gustaron las presentaciones oficiales.
Y el colofón: el día del juicio, que será la próxima semana. Tendré que
reencontrarme con Gepe, pero creo que eso no será lo que más me cueste, sino el
hecho de recordar todo aquello. Hace un año y sin embargo parece un siglo.
Supongo que un accidente siempre marca. Sólo espero que pase pronto y así
podamos seguir haciendo nuestras vidas por separado.
Así que sí, soy dura con Al y estoy descuidando a mis
amigos, pero es que no puedo dar más de mí. Es lo que tiene llegar a currar
hasta doce horas al día y tener que repartir mi tiempo. Maldito tiempo, siempre
igual. Los días deberían ser por lo menos de 48 horas, pero creo que aún así no
sería suficiente, porque entonces trabajaríamos aún más y… Bueno, supongo que
es un poco la pescadilla que se muerde la cola.
Al y yo montamos un mueble que compré en el Ikea hará más de
un mes, y allí estaba en el pasillo, esperando a ser algo más que un montón de
tablas. Y el pobre se da en la nariz y le sale un bulto, y yo voy y lo monto al
revés y nos reímos, y me preferiría estar en el cine, cenando o haciendo
cualquier otra cosa, pero tengo que montar ese mueble, y tengo tantas cosas que
hacer…
Creo que sigo en la línea del anterior post, nos hacemos mayores,
pero este trabajo simplemente no puede ser el definitivo porque no quiero
renunciar a la gente que más quiero. Y podría tirarme horas hablando de esto,
pero ¿sabéis qué? No tengo tiempo.
Anna.
PD. Juanchi, qué ilu tu comentario!!! Los de los demás también,
hacía tiempo que no tenía tantos. Gracias!!!
Posted at 10:07 pm by echalefantasia
 | Posted by iceman @ 12/10/2007 09:04 AM PST |  |
Pienso que hay que pensar mas en la vida y menos en el trabajo, se supone que trabajamos para vivir, pero si no podemos vivir por el trabajo... que sentido tiene?. Siemrpe busco trabajos en los que tenga tiempo para mi. He tendio que cambiar, he tendio que rechazar un montonde trabajos, bien pagados, bien situados, pero... no me dejaban tiempo para mi... asiq... si no puedo disfrutar de mi vida que sentido tiene tener reconocimiento laboral o un mejor sueldo si luego no puedo disfrutarlo?
Saludos! |
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 | Posted by Faith @ 12/09/2007 07:01 PM PST |  |
Cari, bienvenida al horrible mundo laboral. Pero no, no creo que no sea importante para ti y, aunque me encantaría verte más, sé que andas hasta arriba.
Así que, si tengo que maldecir a alguien, que sea a la Real Life esta que nos tiene locas y no nos deja tiempo para nada. ¿Montamos los días de 30 horas? |
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