La suerte está echada. Con el tiempo he aprendido que de nada vale lamentarse. Una vez que tomas una decisión, no debes cuestionarte lo que has hecho, porque si elegiste esa opción y no otra, estoy segura de que es porque pensaste que era lo mejor. Puede que a veces eso guste más o menos a los otros, pero es que ellos también tendrán que respetarte a ti.
Hoy Lina me ha metido mucha caña. Le hablo de lo mal que llevo las despedidas y me dice que alejarse no es malo, porque cuando vuelves lo haces con más fuerza. Me anima a probar cosas nuevas y yo le cuento mis planes. Llamo a Faith y le digo lo cansada que estoy y es que estas semanas están siendo muy duras. Aún no me he acostumbrado a trabajar tantas horas, pero más o menos voy haciéndome con el nuevo horario.
Y Lina me sonríe al otro lado del sillón y me dice que me ve mejor, que mi cuerpo reacciona más que antes. Yo la digo que no me agobio, que trato de no analizarme las 24 horas porque lo único que conseguiría es generarme más ansiedad y ahora, por fin, creo que empiezo a estar tranquila.
Me dice que soy una persona independiente que se crea lazos de dependencia afectiva. Esto es, me gusta hacer mis cosas y ese "mis cosas" implica un montón de hobbies que van desde escribir en este blog a leer sobre cine, ver pelis y desarrollar mi lado creativo, sea de la forma que sea. Lo cierto es que me gusta mi trabajo porque me permite aprender de las cosas que siempre me han gustado. Y, ¿sabéis qué? La semana que viene haré mi primera entrevista a un actor americano. No diré su nombre para no despertar vuestras envidias... Jijiji... Y, respecto a las dependencias afectivas, supongo que tiene razón, porque por más que me guste todo lo que hago, si estoy mal con mi chico, el resto de mi mundo se viene abajo.
Respecto a mi entorno... Echo mucho de menos a mis amigos. Pit se enfada porque me moleste que no venga a nuestra cena de Navidad aunque él lo niegue. No se da cuenta de que para mí no es lo mismo si él falta. Siempre digo que es mi mejor amigo, pero la verdad es que ya apenas hablamos y de vernos, ni hablamos. Si antes era difícil, ahora, saliendo a las horas que salgo, es más bien imposible. Ayer conseguí ver a Mede y espero poder hacer lo mismo con Faith este finde.Y lo piensas y es muy duro tener que sacrificar ciertas cosas para lograr tener un trabajo digno. Al menos sé que lo que hago gusta y lo hago bien. Aquí me apoyan mucho, me dan libertad y me felicitan cuando lo creen oportuno. Ayer un compañero me dijo: "Hoy no te he corregido la página porque he dado por hecho que está perfecta". Esas cosas me motivan y hacen que venga un poco más contenta al trabajo.
Respecto al amor... ¿Qué decir? Sigo siendo la veleta de Gonzalo. Ahora giro a un lado, ahora giro al otro. Lina se echa las culpas por "removerme tantas cosas que tengo dentro". Dice que estoy sacando todo lo que tenía escondido. Hacía tanto tiempo que no lloraba que no recordaba la sensación de paz que siente uno después. Creo que llorar también es sano a veces.
Pumuky estará a punto de irse, así que aprovecharé estos días para mimarme un poco. Los dedicaré a mi cuidado personal, que creo que me lo he ganado.
Por otro lado, Padalecky me manda mails que me dejan con los ojitos abiertos y una sonrisa dibujada: "se te quiere, aunque no lo creas", me dice. Y sé que lo dice de verdad. Pronto será su cumpleaños y aún ni le he dado lo que le traje de Venecia. Dios... falta tanto para las vacaciones...
Así que hoy no he hablado de nada del otro mundo. Hoy he sido clara, o al menos más que otras veces. ¿El balance? No estoy triste, sólo cansada. Motivada por mis logros en el curro e intentándome hacer un hueco entre la gente (creo que voy mejorando).
El tiempo... A veces tan rápido y otras...
Te echaré de menos, caro mio...
Anna.
Posted at 12:10 pm by echalefantasia